Puntos de recarga de vehículos gratuitos para trabajadores
En su búsqueda para la mejora continua en materia de sostenibilidad, BlueSun, miembro de ADELMA (Asociación de Empresas de Detergentes y Productos de Limpieza) y este a su vez de FEIQUE (Federación Empresarial de la Industria Química Española), también ha puesto el foco en las emisiones de alcance 3. En este caso se ha decidido promocionar un transporte sostenible entre los trabajadores.
Con este objetivo, se han instalado 4 estaciones de carga semi-rápida con 2 puntos de uso en cada una en el aparcamiento de la empresa. Este recurso es válido para una amplia gama de vehículos, incluyendo eléctricos e híbridos enchufables.
La iniciativa, sin coste alguno para los trabajadores, incentiva el uso de alternativas de transporte más sostenibles. Esto, sumado a otros mecanismos de fiscalidad verde, disminuye el incremento de gasto que deben asumir los consumidores.
Actualmente, ya se benefician regularmente de esta iniciativa una docena de trabajadores, con previsión de que en los próximos años aumente el número de usuarios.
Actualidad relacionada
La sostenibilidad forma parte de la actividad diaria de Gadis, miembro de la CEG (Confederación de Empresarios de Galicia), y se integra de manera transversal en su sistema logístico, orientado a la eficiencia y a los principios de la economía circular.
Roche Farma, miembro de Farmaindustria (Asociación Nacional Empresarial de la Industria Farmacéutica), ha eliminado los envases de plástico desechable, como botellas o vasos, de sus salas de reuniones, las zonas comunes de sus plantas y el comedor.
Antolin, miembro de SERNAUTO (Asociación Española de Proveedores de Automoción), ha convertido el núcleo de su actividad —el interior de los vehículos— en un espacio desde el que contribuir a la protección del medio ambiente. Su innovación ha logrado reducir el peso de los componentes y desarrollar nuevos materiales que no solo sustituyen a otros más perjudiciales, sino que también mejoran el rendimiento.
La actuación se realiza en la urbanización de terrenos considerados suelo urbano no consolidado, incluyendo la demolición de soleras y losas existentes, lo que genera residuos inertes de demolición (RCD).