Mastercard diseña una tecnología para analizar los materiales de las tarjetas y evaluar su composición
Mastercard continúa invirtiendo en nuevas tecnologías y recursos para aportar nuevos aprendizajes y conocimientos al mercado global en apoyo de la opción sostenible en todas las vías de pago.
El Global DigiSec Lab de Mastercard, en el Reino Unido, el cual se enfoca en maximizar la innovación de productos y las inversiones en seguridad, ha invertido en una tecnología que analiza la composición material de una tarjeta para evaluar las demandas ambientales en nombre de la industria, de tal manera que los clientes puedan estar seguros de que cualquier tarjeta Mastercard hecha de material sostenible que emitan haya sido evaluada y verificada de forma independiente. Además, el laboratorio está invirtiendo en una destacada investigación académica en busca de maneras de reciclar tarjetas de plástico que no perjudiquen el medio ambiente.
En línea con este compromiso, la compañía ha lanzado un nuevo sello de certificación que ayudará a los consumidores a identificar tarjetas sostenibles fabricadas a partir de plásticos reciclables, de origen biológico, libres de cloro y degradables. Esta insignia, fácil de identificar en la tarjeta, servirá también como recordatorio de los compromisos asumidos por Mastercard en pro de la sostenibilidad. Con este distintivo sostenible, la certificación y el programa de reciclaje, tenemos una oportunidad real de aportar confianza a la elección sostenible a medida que avanzamos en conjunto hacia una economía más circular.
Mastercard, de hecho, cuenta con un Directorio de Materiales Sostenibles, creado el año pasado, que pretende ayudar a los emisores a ofrecer tarjetas más ecológicas a los consumidores. Y ya son más de 100 las entidades financieras, entre ellas el Banco Santander y Starling Bank, que ofrecen programas de tarjetas sostenibles de Mastercard en más de 30 países.
Producir tarjetas hechas con materiales más sostenibles es un paso importante. Para ampliar el impacto de estos esfuerzos, Mastercard y Giesecke+Devrient (G+D) han desarrollado un nuevo programa que ayuda a la gente a reciclar fácilmente sus tarjetas.
¿Cómo funciona el programa de certificación y reciclaje?
Las tarjetas que lleven el distintivo de tarjeta sostenible serán verificadas por un programa de certificación independiente, el primero de esta clase, que evaluará las declaraciones de sostenibilidad. Utilizando las referencias actuales del sector, se certificarán las tarjetas que reduzcan significativamente el consumo de energía, el consumo de materiales, la huella de carbono y los residuos. Cada año, estas referencias mejorarán a medida que mejoren los niveles generales de sostenibilidad, para seguir contribuyendo a una mejor gestión medioambiental.
Mastercard y G+D ofrecerán toda una serie de herramientas de soluciones de reciclaje que podrán optimizarse para las necesidades específicas del emisor, del mercado y del material. Esta idea está basada en la razón de ser de la Asociación de Pagos Más Ecológicos (GPP), creada en 2018, para reducir el plástico PVC de primer uso en la fabricación de tarjetas.
Actualidad relacionada
Macrosad, miembro de la CEA (Confederación de Empresarios de Andalucía), impulsa su “Plan Verde”, una estrategia integral destinada a incorporar la sostenibilidad y la innovación social en el ámbito de los cuidados.
El proyecto de restauración de la Cantera UMEDINAS, gestionada por Hormigones del Sella (HORSELLA), PRIMIGEA (Confederación Española de las Industrias de las Materias Primas Minerales), se ha consolidado como referente de buenas prácticas ambientales en minería.
ANFFECC (Asociación Española Fabricantes Fritas, Esmaltes y Colores Cerámicos), intensivo en consumo energético, principalmente gas natural, se enfrenta al reto de alcanzar la neutralidad climática en 2050, en línea con los objetivos de la Unión Europea.
Sacyr, miembro de SEOPAN (Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras), ha definido una Estrategia de Cambio Climático con el objetivo de alcanzar la neutralidad en carbono antes de 2050.