Leko, sistema para la calidad de un ecosistema
Veolia, propietaria de AGBAR, ha creado una herramienta para la preservación de la biodiversidad, reforzando de este modo su compromiso con la protección de ecosistemas con un especial interés natural.
Leko es un sistema que permite medir la calidad de un ecosistema a través de los sonidos generados en el entorno para compararlos con los datos de la fauna de la zona. Gracias a esta herramienta basada en inteligencia artificial se puede controlar la fauna autóctona, sobre todo la aviar. El sensor Leko, permite recoger una amplia gama de sonidos de frecuencias ultrasónicas. Siendo capaz de identificar 29 especies de murciélagos, 42 especies de saltamontes y otros 23 animales como insectos, mamíferos o aves. Dicho sensor está fabricado a base de materiales reciclables y resistentes a todo tipo de entornos y condiciones meteorológicas.
Leko está situado en Utedeza (Zaragoza), considerada zona protegida para la especie aviar y también como “Zona Natura 2000” por la Unión Europea. Dotando, de este modo, a la zona de una sensibilidad ecológica especial, se ha llevado a cabo una instalación de 3 sensores (Leko Nº100043, 100054 y 100056) en diferentes emplazamientos.
Gracias a este proyecto se ha llegado a la conclusión de que la salud del ecosistema es buena con los respectivos indicadores que se han analizado. Uno de los sensores (Nº100056) es el que mejores resultados ha obtenido al tratarse de un entorno más favorable para la biodiversidad. Además, se han analizado 27 especies de murciélagos, clasificándolos en “vulnerables”, “en peligro”, “casi amenazadas” y en “preocupación menor”. Pudiendo así realizar un seguimiento para contribuir a la preservación de estas especies.
Actualidad relacionada
Macrosad, miembro de la CEA (Confederación de Empresarios de Andalucía), impulsa su “Plan Verde”, una estrategia integral destinada a incorporar la sostenibilidad y la innovación social en el ámbito de los cuidados.
Eric Mamer se ha reunido con representantes empresariales para debatir sobre las prioridades empresariales de cara a la aprobación de la Ley de Economía Circular el próximo otoño
Cosentino lidera el proyecto CT Quarry, una iniciativa pionera que impulsa la economía circular en los sectores de materiales de construcción, vidrio y cerámica. Ubicado en el Valle del Almanzora (Almería), el proyecto contempla la construcción de una planta industrial a gran escala para revalorizar residuos industriales y transformarlos en materias primas secundarias de alto valor añadido.
El distintivo “Obra Circular” de la empresa Construcciones Ernesto Espías, miembro de CEOE Aragón, es un sistema de identificación interna para las obras que integren buenas prácticas de economía circular como reutilización de materiales, eficiencia energética, gestión de residuos y ahorro de agua, visibilizando internamente los logros en sostenibilidad y motivando a los equipos.