CEOE y Cepyme rechazamos con total rotundidad el acuerdo alcanzado entre la coalición PSOE y Unidas Podemos y EH Bildu para derogar la reforma laboral a cambio de su apoyo a la última de las prórrogas del estado de alarma.
Este pacto supone un desprecio indignante al diálogo social, al que dinamita; al papel que la propia Constitución otorga a los agentes sociales y, en este sentido, a las propias instituciones del Estado en el momento más delicado de la economía española y, por tanto, cuando este diálogo se hace más necesario.
Tanto es así, que desoye también las recomendaciones emitidas este miércoles por la Comisión Europea, en las que plantea la necesidad de fundamentar la recuperación a medio plazo en medidas de apoyo al empleo tomadas de acuerdo con los interlocutores sociales, tales como la flexibilización de las condiciones laborales.
El pacto alcanzado es de una irresponsabilidad mayúscula y tendrá unas consecuencias negativas incalculables en la economía española y en la confianza empresarial tanto nacional como internacional, que impactarán de forma profundamente negativa en el empleo.
En estos momentos, en los que el propio Gobierno aborda con patronal y sindicatos medidas de flexibilidad en el ámbito laboral para garantizar la subsistencia de miles de empresas y millones de empleos, en los sectores más castigados por el COVID-19, es totalmente incoherente y contrario suscribir un acuerdo para dar un paso atrás e incrementar la rigidez en el mercado laboral.
De esta forma, se echarán por tierra todos los esfuerzos realizados para, a través de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), lograr hibernar las plantillas y salvaguardar millones de puestos de trabajo.
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El arranque de 2026 deja un mercado laboral marcado por un retroceso en la afiliación y un repunte del desempleo, con 30.392 parados más, efectos coherentes con la estacionalidad post navideña, pero también con un contexto incierto que sigue condicionando las decisiones empresariales.
CEOE y CEPYME denunciamos, una vez más, la falta de respeto que el Gobierno muestra por el diálogo social al haber filtrado a los medios de comunicación una nueva propuesta de actualización del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), destinada supuestamente a alcanzar un acuerdo con las organizaciones empresariales, antes de plantearla en la propia mesa de negociación.
Reunido el Comité Ejecutivo extraordinario este jueves, sin que se hayan podido seguir los procesos mínimos de consulta propios del diálogo social al no haber recibido ninguna propuesta en firme en la mesa de negociación de esta tarde, y en plena descoordinación y conflicto entre ministerios sin precedentes, se ha decidido por unanimidad no apoyar la propuesta de subida del SMI planteada por el Gobierno.
Preocupa la caída de la productividad por persona ocupada que, en el tercer trimestre de 2025, se sitúa un 3,6% por debajo de los niveles de 2019. Dicha caída está vinculada a la reducción de la jornada media efectiva debido al incremento de las bajas laborales por contingencias comunes y la deficiente regulación de los permisos.