La inflación se desacelera hasta el 0,1% y se sitúa en mínimos desde agosto de 2016
El notable descenso de los precios de los productos energéticos explica esta ralentización.
La tasa interanual del Índice de Precios de Consumo (IPC) se desacelera dos décimas hasta situarse en el 0,1% en el mes de septiembre. Por lo tanto, la inflación se consolida en niveles muy bajos, lo que confirma la ausencia de presiones inflacionistas en la economía española.
Además, la inflación subyacente también se mantiene muy moderada, al aumentar una décima hasta el 1%. Analizando sus componentes, se observa que todos ellos continúan registrando incrementos muy moderados. Así, los precios de los servicios elevan una décima su tasa de variación, hasta el 1,5%, mientras que los precios de los bienes industriales sin productos energéticos se mantienen estables en el 0,4%, al igual que los alimentos con elaboración, bebidas y tabaco, que también se mantienen sin cambios con tasas del 0,6%.
Los precios de los alimentos sin elaboración disminuyen dos décimas su tasa de variación y se sitúan en el 1,3%. Las frutas frescas son la rúbrica que presenta un mayor descenso, mientras que la carne de porcino, las legumbres y hortalizas y las patatas son los productos con mayor crecimiento interanual de sus precios.
Actualidad relacionada
En el tercer trimestre se desacelera la creación de empleo en términos interanuales, con una tasa del 2,1%, frente al 2,3% del segundo trimestre. Cabe destacar que el ritmo de crecimiento del empleo en el sector privado se desaceleró notablemente, hasta el 1,4% (tras el 2,1% anterior), acusando el incremento de los costes laborales en los últimos años.
En el primer semestre del año, la remuneración por asalariado ha subido un 3,9%, por encima de la inflación media, que ha sido del 3%.
La inflación general se incrementa en siete décimas hasta el 4,3% en agosto y la subyacente disminuye una décima hasta el 2,9%, con lo que el promedio acumulado en lo que va de año se sitúa en el 3,2%.
CEOE advierte de que la prolongación del conflicto con Irán está haciendo que los riesgos al alza sobre la inflación aumenten, tras publicarse el lPC del mes de julio, que subió cuatro décimas, hasta el 3,6%, impulsado por el encarecimiento de los productos energéticos.