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12 jul 2019
IPC

La inflación se desacelera hasta el 0,4% debido al descenso de los precios energéticos y a la moderación de los alimentos sin elaboración

  • En junio, la inflación se reduce cuatro décimas hasta el 0,4%, gracias a la caída de los precios de los productos energéticos (carburantes y lubricantes, electricidad y combustibles líquidos…).
  • También han contribuido a minorar la inflación los precios de los alimentos sin elaborar que reducen su tasa de crecimiento hasta el 0,6%.
  • La inflación subyacente, sin embargo, aumenta dos décimas hasta el 0,9%, debido fundamentalmente a aumento de los precios de los Servicios turísticos.
  • De cara a los próximos meses, la inflación se mantendrá por debajo del 1%, con la ayuda de una inflación subyacente muy contenida.
  • Esta mejora de la competitividad-precio debería verse acompañada de una mejora de la competitividad-costes.
Valoración de los datos del IPC

En el mes de junio, la tasa interanual del Índice de Precios de Consumo (IPC) se desacelera cuatro décimas hasta situarse en el 0,4%, debido, fundamentalmente, a la caída de los precios energéticos, que contrasta con los aumentos de junio de 2018.

La inflación subyacente aumenta dos décimas hasta el 0,9%, debido fundamentalmente al avance de los precios de los servicios turísticos. Analizando sus componentes, se observa que el resto de ellos continúan registrando incrementos muy moderados. Así, los precios de los Servicios aumentan su tasa de variación en dos décimas hasta el 1,4%. Los precios de los Bienes industriales sin productos energéticos mantienen su variación en el 0,2% y los de los Alimentos con elaboración, bebidas y tabaco también aumentan una décima hasta el 0,4%.

Los Alimentos sin elaboración agudizan la desaceleración de sus precios que ya venían mostrando los últimos meses y se sitúan en el 0,6%, gracias al descenso de los precios en algunos de los componentes más inflacionistas, como legumbres y hortalizas o pescado fresco, a lo que se ve unido el notable descenso de precios de frutas frescas y aceites y grasas.

Los precios energéticos en junio continuaron la senda de moderación iniciada en abril y de forma mucho más acusada. En concreto, la tasa interanual en este mes de los precios de los productos energéticos fue del -2,6%, casi siete puntos menos que el mes anterior.

En junio, el precio del petróleo rompió su tendencia alcista de los últimos seis meses, situándose el crudo Brent en 65,7 $/barril de media, un 8,7% inferior al de mayo y un 11% menor que un año atrás. En euros, la caída interanual es del 7,9%, debido a la mayor fortaleza actual del dólar. El descenso del precio del petróleo se debe principalmente a las cada vez mayores perspectivas de desaceleración para la economía mundial, a pesar de que otros factores como las tensiones en Oriente Próximo, entre Irán y Estados Unidos, o el acuerdo alcanzado por los países de la OPEP+ para extender los recortes de producción durante nueve meses más, hasta marzo de 2020, debieran presionar los precios al alza.  

El Índice de Precios de Consumo Armonizado se situó en el 0,6% en junio, tres décimas menos que el mes anterior, y el índice promedio de la Unión Económica y Monetaria se mantuvo en el 1,2%. Así, el diferencial con la zona euro aumenta hasta seis décimas, como ocurre habitualmente cuando hay un descenso acusado de los precios energéticos, debido a nuestra mayor dependencia energética.

De cara a los próximos meses, la inflación se mantendrá por debajo del 1,0%, para lo que contará con la ayuda de la inflación subyacente, en un entorno de menor dinamismo económico y siempre que no se produzcan shocks externos negativos. La mejora de la competitividad-precio de la economía española, vía moderación de la inflación, solo será sostenible en el tiempo si va acompañada de la contención de otros costes (fiscales, laborales…).