El sector privado tira del empleo en un mes bueno pero con signos de ralentización
El mes de julio finaliza con 21.945 cotizantes más de media y 10.968 desempleados menos, con mejoras bastante generalizadas por territorios, sectores de actividad y franjas de edades, y donde destaca el papel primordial del sector privado como motor de la creación de empleo y el esfuerzo de las empresas por mantener y generar nuevos puestos de trabajo, a pesar de los riesgos e incertidumbres existentes.
Las previsiones vislumbran una cierta desaceleración de la economía española que se hará más patente tras el verano, debido a las tensiones geopolíticas, el impacto de la política monetaria restrictiva y la inflación en el consumo y la inversión de familias y empresas españolas, y al aumento de los costes empresariales, que puede afectar al empleo, como ya se está vislumbrando en la industria.
Ante esta situación, CEOE reitera la necesidad de que se configure un Gobierno que garantice la estabilidad política e institucional y la seguridad jurídica imprescindibles para generar un clima de confianza capaz de evitar la parálisis ante la incertidumbre y de estimular la inversión y la actividad empresarial como garantía del empleo y de la sostenibilidad de nuestro sistema de protección social.
Cifras de afiliación
El número total de afiliados a la Seguridad Social alcanza las cifras más elevadas de la serie histórica, con más de 20,8 millones de personas ocupadas -20.891.885-, en un mes en el que tradicionalmente aumenta el empleo al coincidir con la temporada estival y la relevante incidencia del sector turístico en su creación.
Asimismo, la firma del V Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva ha supuesto un marco de estabilidad y reducción de incertidumbre que se refleja en los resultados del mercado laboral.
No obstante, la incidencia negativa del contexto incierto en el que nos movemos se hace patente en una subida de la afiliación menor que la producida de media en los meses de julio del periodo prepandemia -2014 a 2019-, cifrada en 52.196 personas, y un descenso del paro que se encuentra alejado también de la media en dichos años, situada en 41.023.
Esto denota una cierta ralentización en la creación de empleo y en la caída del paro, lo que resulta inquietante pues, pese a tener la cifra más baja desde 2008, el desempleo se sitúa en España en 2.677.874 personas, con la tasa más alta del entorno europeo, sin tener en cuenta los desempleados con disponibilidad limitada o demanda de empleo específica, que situarían el desempleo real en 3.179.629 personas.
Esta circunstancia requiere seguir avanzando en el refuerzo de mecanismos que faciliten el ajuste entre la oferta y la demanda de empleo -políticas activas de empleo, movilidad y formación a lo largo de la vida- para dar respuesta a las necesidades actuales y futuras del mercado de trabajo.
Por su parte, el Régimen de Autónomos cae en 6.819 personas en julio, arrastrados por la caída del sector educativo en 4.435 personas, al tiempo que se mantiene el desplome del comercio hasta las 18.293 personas, respecto al mismo mes del año anterior, lo que denota la grave incidencia de los incrementos de costes y de la incertidumbre.
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El arranque de 2026 deja un mercado laboral marcado por un retroceso en la afiliación y un repunte del desempleo, con 30.392 parados más, efectos coherentes con la estacionalidad post navideña, pero también con un contexto incierto que sigue condicionando las decisiones empresariales.
CEOE y CEPYME denunciamos, una vez más, la falta de respeto que el Gobierno muestra por el diálogo social al haber filtrado a los medios de comunicación una nueva propuesta de actualización del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), destinada supuestamente a alcanzar un acuerdo con las organizaciones empresariales, antes de plantearla en la propia mesa de negociación.
Reunido el Comité Ejecutivo extraordinario este jueves, sin que se hayan podido seguir los procesos mínimos de consulta propios del diálogo social al no haber recibido ninguna propuesta en firme en la mesa de negociación de esta tarde, y en plena descoordinación y conflicto entre ministerios sin precedentes, se ha decidido por unanimidad no apoyar la propuesta de subida del SMI planteada por el Gobierno.
Preocupa la caída de la productividad por persona ocupada que, en el tercer trimestre de 2025, se sitúa un 3,6% por debajo de los niveles de 2019. Dicha caída está vinculada a la reducción de la jornada media efectiva debido al incremento de las bajas laborales por contingencias comunes y la deficiente regulación de los permisos.