CEOE pide cautela y poner el empleo como prioridad para no perder competitividad como país
Valoración paro febrero
En un contexto de fuerte incertidumbre, acrecentada por el conflicto bélico en Ucrania, febrero finaliza con 67.111 cotizantes más y 11.394 desempleados menos, estos datos deben valorarse con cautela porque, frente a lo que podría interpretarse como una normalización en la dinámica del empleo, se están revisando a la baja las expectativas de crecimiento económico, lo que podría incidir en la evolución de la contratación.
Con ello, el número medio de afiliados en febrero se sitúa en 19.694.272 y el de desempleados en 3.111.684, sin tener en cuenta los excluidos de las listas oficiales por estar realizando cursos de formación o ser demandantes de empleo con “disponibilidad limitada” o con “demanda de empleo específica”.
Estas cifras nos sitúan en niveles de empleo por encima de los previos a la crisis sanitaria, lo que merece una valoración positiva especialmente por la mejora relevante en términos interanuales en las mujeres, los jóvenes, todos los territorios y aquellos sectores que habían sufrido más con la pandemia y que todavía se enfrentan a la incertidumbre, como la hostelería, que ha crecido en 205.966 afiliados respecto a las mismas fechas del año anterior.
También crecen los autónomos en 3.424 respecto a finales de febrero de 2021, aunque permanecen en cese de actividad 111.331, 400 personas más que a finales de enero.
Al cierre de febrero continúan en ERTEs COVID 101.736 trabajadores, la mitad de ellos ya activos parcialmente, y 13.575 trabajadores en ERTEs no COVID.
Por lo que se refiere a la contratación, la estabilidad en el empleo sigue consolidándose con 316.841 contratos indefinidos suscritos en el mes de febrero, lo que supone el 21,94% del total de los contratos formalizados.
En este contexto tan incierto, habrá que seguir con prudencia la evolución del empleo en los próximos meses y mantenerlo como prioridad frente a otros objetivos a corto plazo que pudieran generar efectos inflacionistas de segunda ronda y pérdida de competitividad del país y de las empresas.
>Actualidad relacionada
El arranque de 2026 deja un mercado laboral marcado por un retroceso en la afiliación y un repunte del desempleo, con 30.392 parados más, efectos coherentes con la estacionalidad post navideña, pero también con un contexto incierto que sigue condicionando las decisiones empresariales.
CEOE y CEPYME denunciamos, una vez más, la falta de respeto que el Gobierno muestra por el diálogo social al haber filtrado a los medios de comunicación una nueva propuesta de actualización del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), destinada supuestamente a alcanzar un acuerdo con las organizaciones empresariales, antes de plantearla en la propia mesa de negociación.
Reunido el Comité Ejecutivo extraordinario este jueves, sin que se hayan podido seguir los procesos mínimos de consulta propios del diálogo social al no haber recibido ninguna propuesta en firme en la mesa de negociación de esta tarde, y en plena descoordinación y conflicto entre ministerios sin precedentes, se ha decidido por unanimidad no apoyar la propuesta de subida del SMI planteada por el Gobierno.
Preocupa la caída de la productividad por persona ocupada que, en el tercer trimestre de 2025, se sitúa un 3,6% por debajo de los niveles de 2019. Dicha caída está vinculada a la reducción de la jornada media efectiva debido al incremento de las bajas laborales por contingencias comunes y la deficiente regulación de los permisos.