CEOE avisa de una preocupante ralentización en la creación de empleo y en la reducción del paro
CEOE avisa de una ralentización en la creación de empleo y en la reducción del paro que se enmarca en una desaceleración de la actividad, marcada por la reducción de las horas trabajadas y la caída en la productividad por ocupado, tras publicarse este lunes los datos de paro y afiliación del mes de julio.
Una situación que resulta preocupante, especialmente si se tiene en cuenta que el número de desempleados en España supera los 2,40 millones de personas, con la tasa más elevada del entorno europeo, pese a haber registrado la cifra más baja en un mes de julio desde 2007. Si se incluyen los demandantes con disponibilidad limitada o demanda específica, el desempleo alcanza los 2,97 millones de personas.
El mes de julio se cerró con un incremento medio de 4.408 afiliados a la Seguridad Social y una reducción de 1.357 personas en situación de desempleo, en un contexto marcado por la estacionalidad vinculada al periodo vacacional y la fuerte influencia del sector turístico en la generación de puestos de trabajo.
Pese a estar en niveles récord de afiliación a la Seguridad Social, con 21,86 millones de afiliados, la subida de la afiliación es inferior a la media de los meses de julio previos a la pandemia (periodo 2014-2019), que se situaba en 52.196 personas, y el descenso del paro también se sitúa por debajo de la media de ese periodo, que era de 41.023 personas. Todo ello, reflejo de un contexto económico incierto como el actual.
Caída en las micropymes
La evolución de la creación de empleo sigue siendo desigual según el tamaño de las empresas. Así, mientras las grandes compensan la caída en las microempresas, el peso del empleo en estas últimas se situó en el 18,5% en junio, casi 3 puntos menos que en 2019. Los datos interanuales muestran una bajada del 0,9% en empresas de 1 a 2 trabajadores, frente a un crecimiento del empleo del 3,4% en aquellas con más de 499 empleados, según cifras del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
En julio, el Régimen de Autónomos registró una caída de 7.286 afiliados, provocada principalmente (como en el Régimen General) por el descenso en el sector educativo, que perdió 3.861 trabajadores en el mes. El comercio continúa su tendencia negativa, con una pérdida de 14.041 autónomos respecto al mismo mes de 2024, por el impacto de los incrementos de costes y la incertidumbre regulatoria.
Por su parte, el Sistema Agrario y el Servicio del Hogar volvieron a registrar descensos, con 43.191 y 3.120 afiliados menos, respectivamente. En términos interanuales, estas cifras se traducen en una pérdida de 6.451 afiliados en el Sistema Agrario y 20.669 en el Servicio del Hogar, como consecuencia, principalmente, de las sucesivas subidas del Salario Mínimo Interprofesional, lo que podría agravarse si se aprueba la reducción de la jornada laboral por ley.
El sector privado como motor
En este contexto, CEOE subraya el papel del sector privado como principal motor de creación de empleo y el esfuerzo sostenido de las empresas por mantener y generar puestos de trabajo, a pesar de los riesgos y las incertidumbres existentes en el entorno nacional e internacional, que se traducen en mayores costes regulatorios y laborales y en una posible pérdida de competitividad de las empresas.
Por su parte, la afiliación femenina continúa en cifras históricamente altas, con cerca de los 10,3 millones de mujeres y casi el 47% del total de afiliados. También destaca el dinamismo del empleo juvenil, ambos con tasas de crecimiento superiores a la media.
En julio, casi cuatro de cada diez contratos que se formalizaron tuvieron carácter indefinido, lo que sitúa la temporalidad en mínimos históricos, en torno al 13,5% de los afiliados, con un descenso que ha tenido especial incidencia en mujeres y jóvenes menores de 30 años. Este avance refleja el compromiso del sector privado con la mejora de la calidad del empleo, en contraste con los niveles de temporalidad observados en el sector público.
CEOE concluye que, para estimular la inversión, consolidar los avances en el empleo y frenar su desaceleración, resulta imprescindible evitar la proliferación de anuncios de cambios normativos, que generan incertidumbre, rigidez y mayores costes y que limitan tanto la capacidad de adaptación de las empresas y las personas trabajadoras al entorno como la autonomía en la gestión de las relaciones laborales, a través de la negociación colectiva.
>Actualidad relacionada
El arranque de 2026 deja un mercado laboral marcado por un retroceso en la afiliación y un repunte del desempleo, con 30.392 parados más, efectos coherentes con la estacionalidad post navideña, pero también con un contexto incierto que sigue condicionando las decisiones empresariales.
CEOE y CEPYME denunciamos, una vez más, la falta de respeto que el Gobierno muestra por el diálogo social al haber filtrado a los medios de comunicación una nueva propuesta de actualización del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), destinada supuestamente a alcanzar un acuerdo con las organizaciones empresariales, antes de plantearla en la propia mesa de negociación.
Reunido el Comité Ejecutivo extraordinario este jueves, sin que se hayan podido seguir los procesos mínimos de consulta propios del diálogo social al no haber recibido ninguna propuesta en firme en la mesa de negociación de esta tarde, y en plena descoordinación y conflicto entre ministerios sin precedentes, se ha decidido por unanimidad no apoyar la propuesta de subida del SMI planteada por el Gobierno.
Preocupa la caída de la productividad por persona ocupada que, en el tercer trimestre de 2025, se sitúa un 3,6% por debajo de los niveles de 2019. Dicha caída está vinculada a la reducción de la jornada media efectiva debido al incremento de las bajas laborales por contingencias comunes y la deficiente regulación de los permisos.