El empleo se resiente en el primer trimestre mientras la afiliación muestra un mayor dinamismo
La EPA del primer trimestre se ha saldado con resultados negativos para el mercado laboral, tanto en términos de empleo como de número de horas trabajadas y paro.
De hecho, los datos muestran la mayor caída de la ocupación (-139.700 personas) desde 2014, con la excepción del año 2020.
Estos datos contrastan con los de afiliación a la Seguridad Social y con algunos indicadores de actividad, que han mostrado un mayor dinamismo en el comienzo del año. Por lo tanto, es pronto para confirmar un cambio de tendencia en el mercado laboral, aunque hay factores que pueden estar empezando a tener un impacto negativo, como la incertidumbre política y regulatoria, y el aumento de los costes empresariales.
Uno de los aspectos a señalar en el primer trimestre es el descenso intertrimestral de los ocupados en el sector privado (-114.100 personas). Por su parte, el empleo público también disminuyó, en 25.600 personas. La ocupación se ralentiza en términos interanuales, con una tasa de variación que desciende hasta el 3,0% desde el 3,6% anterior. El empleo en el sector privado también desacelera su ritmo de crecimiento interanual en el primer trimestre, en seis décimas, hasta el 3,3%.
Preocupa el descenso interanual de las horas trabajadas, en un -0,3%, el primer retroceso desde el primer trimestre de 2021, a pesar del aumento interanual del número de ocupados (615.800 personas).
Otro aspecto negativo es la pérdida del tejido productivo, que se manifiesta en la disminución trimestral de los trabajadores por cuenta propia en 69.800 personas, situándose el total en 3.179.700 personas.
Auge del empleo indefinido
Como factor positivo, se sigue constatando el auge del empleo indefinido (+103.700) frente al temporal, que descendió en términos trimestrales ( 173.500 personas). Como resultado, baja la tasa de temporalidad en casi un punto hasta el 15,7%, lo que muestra el esfuerzo de las empresas en la contratación.
En un contexto de aumento de la población de 16 y más años (en 105.400 personas), preocupa el descenso de -22.700 personas en la población activa en el primer trimestre, lo que se traduce en una caída de la tasa de actividad en 21 centésimas, hasta el 58,6%. En comparación con un año atrás, la población activa ha crecido en 407.300 personas, con lo que la tasa interanual se modera hasta el 1,7%.
Por su parte, la tasa de empleo se reduce en cinco décimas frente al cuarto trimestre de 2023, hasta el 51,4%.
Sin embargo, la ocupación en términos intertrimestrales y desestacionalizados prácticamente se mantiene en la misma tasa positiva que el trimestre anterior (0,5%).
El número de desempleados ha aumentado en 117.000 personas trimestrales, por lo que, a pesar del descenso de la población activa, la tasa de paro aumenta en medio punto hasta el 12,3%. La cifra total de desempleados se sitúa en 2.977.900 personas. Mientras, el número de hogares con todos sus miembros activos en paro se ha incrementado en 49.700 hasta los 977.900 hogares.
El comportamiento del empleo ha sido negativo en todos los grandes sectores en el primer trimestre, siendo en los servicios donde se reduce en mayor cuantía (-56.100 personas intertrimestral), y en la agricultura, donde cae con mayor intensidad (-3,5%), siendo además el único sector que presenta tasas negativas interanuales. En términos trimestrales, la agricultura pierde 27.600 ocupados, la industria 38.500 y la construcción 17.500 personas.
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