CEOE advierte de que la economía española muestra ya síntomas de desaceleración en el primer trimestre
CEOE ha advertido de que la economía española muestra ya síntomas de desaceleración en el primer trimestre del año (+0,6%, dos décimas menos que el cierre de 2025), debido a la notable pérdida de dinamismo de la demanda interna, en parte compensada por la contribución positiva del sector exterior (0,2 puntos).
La Confederación ha subrayado la enorme complejidad y los altos niveles de incertidumbre del momento actual como consecuencia de la guerra en Irán, que se está trasladando con intensidad a los precios de las materias primas energéticas.
Si el conflicto se prolonga y, en España, se mantienen el aumento de los costes empresariales, la intensidad regulatoria poco favorable a la empresa y la caída de las expectativas de las familias, la actividad económica puede moderarse más de lo esperado en 2026.
El dato de avance de Contabilidad Nacional Trimestral del primer trimestre del año, publicado este jueves, recoge una tasa trimestral del 0,6%, dos décimas inferior a la del último trimestre de 2025. En todo caso, en tasa interanual, se registra un leve repunte de la economía, hasta el 2,7% (+0,1 puntos).
Se aprecian ya síntomas de pérdida de vigor de la actividad económica, tanto en la demanda interna como externa. Así, se produjo una significativa desaceleración tanto del consumo de las familias como de la inversión en términos trimestrales, lo que ha podido verse influido negativamente tanto por factores climáticos como por las disrupciones en el transporte ferroviario, además de por el deterioro de las expectativas económicas.
Además, los flujos comerciales registraron un retroceso, con mayor intensidad en las importaciones que en las exportaciones. Como resultado, el sector exterior aporta crecimiento al PIB en términos trimestrales.
En el primer trimestre, el empleo mantuvo su ritmo de crecimiento en términos interanuales, en contraste con los resultados de la EPA y la afiliación a la Seguridad Social, que apuntaban a un menor impulso.
Menos productividad y más costes
El incremento menos intenso del PIB que el del empleo ha provocado la productividad por ocupado continúe en terreno negativo por cuarto trimestre consecutivo, con una tasa interanual del -0,1%. La productividad por ocupado sigue estando por debajo de los niveles prepandemia (-3,4% respecto al cierre de 2019).
La remuneración por asalariado y los costes laborales unitarios continuaron creciendo de forma notable, con avances del 3,8% y del 3,9%, respectivamente, en tasa interanual. Los costes laborales unitarios son ya un 27,6% superiores a los previos a la crisis del COVID-19.
Por el lado de las rentas, casi todos los componentes desaceleraron su crecimiento en el primer trimestre frente a finales de 2025, en términos interanuales. El Excedente de Explotación continuó aumentando a menor ritmo que el PIB nominal (4,1% frente a 6%).