La contribución de las empresas españolas en el exterior asciende a los 250 millones de euros y beneficia a 38 millones de personas
Analizamos 178 proyectos e iniciativas a cargo de 64 empresas españolas para poner en valor sus esfuerzos y el de sus fundaciones corporativas en esta materia fuera de España
La empresa española apuesta firmemente por la acción social en el exterior, entendida como las actividades voluntarias en las que la empresa se involucra, poniendo a disposición sus recursos humanos, técnicos y financieros para ayudar a los colectivos más desfavorecidos de la sociedad. Así lo señala el Informe Acción social de las empresas españolas en el exterior, elaborado por la Fundación PwC y la Fundación CEOE, y presentado hoy en un acto que ha contado con la participación de Gonzalo Sánchez, presidente de PwC España, y Antonio Garamendi, presidente de CEOE, y Fátima Báñez, presidenta de la Fundación CEOE. El documento analiza 178 proyectos e iniciativas a cargo de 64 empresas, con una contribución anual por encima de los 250 millones de euros, beneficiando a más de 38 millones de personas, e involucrando a más de 47.000 voluntarios.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se definieron en septiembre de 2015 por los Estados miembros de las Naciones Unidas como principios para reducir la pobreza, proteger el planeta y garantizar la paz y prosperidad. Sin embargo, su evolución no ha seguido la senda establecida de cuando se definieron y, tras el impacto de la pandemia, la necesidad de inversión anual para cumplir los ODS ha crecido a nivel global hasta los 6,4 billones de dólares (7,4% del PIB global); con un déficit anual estimado de 3,7 trillones anuales, un 30% superior a las cifras pre-COVID-19.
La acción social permite abordar aquellos ODS que son menos impactados por la actividad económica directa de la empresa privada entre los que destacan: Hambre cero; Salud y bienestar; Educación de calidad; Igualdad de género; o Agua limpia y saneamiento. El informe identifica su contribución a proyectos desarrollados por ONGs y agentes del tercer sector, además de multitud de proyectos desarrollados de forma directa por la empresa (o de varias empresas en alianza) y que a menudo tienen relación con su actividad principal.
Rol de la empresa española en la acción social internacional
La acción social de las empresas españolas en el exterior tiene un alcance global. Sin embargo, la empresa española tiende a concentrar su acción social en determinadas geografías: un 51% de los proyectos analizados están presentes en América Latina, que es la región más cubierta, seguida de África subsahariana, que concentra un 23% de los proyectos.
Si atendemos a la distribución de la acción social internacional según ODS, el informe destaca cómo dos ODS reciben una especial atención: el ODS 3: Salud y bienestar (con el 30% de los proyectos incidiendo de forma directa), enmarcado en el contexto de la Covid-19 que dirigió la acción social exterior hacia mejorar la cobertura sanitaria en las regiones más desfavorecidas; y el ODS 4: Educación de calidad (que ocupa el 24% de los proyectos analizados), considerado clave por su efecto multiplicador en el medio-largo plazo en el resto de ODS.
El estudio presenta diferentes estrategias por parte de las empresas españolas a la hora de desarrollar su acción social en el exterior, en lo que respecta a su nivel de involucración en las iniciativas (el 55% de los 178 proyectos e iniciativas objeto de estudio son a través de intermediarios y el 34% son iniciativa directa de la empresa); y a la temática de la acción social y su alineamiento (o no) con las capacidades diferenciales de la empresa (el 66% son independientes de la actividad principal de las empresas que las promueven; un 24% involucran al negocio principal; y otro 10% se apalancan en actividades intermedias de la cadena de valor, pero para fines ajenos a la actividad principal).
En opinión de Gonzalo Sánchez, presidente de PwC España, “las compañías españolas tenemos el compromiso de contribuir con la sociedad, tanto en nuestro país como en el exterior, y no hay mejor forma de hacerlo que promoviendo la actividad empresarial, la creación de empleo y la formación. Contamos, para ello, con empresas preparadas, dispuestas a crecer y plenamente comprometidas, y con una generación de jóvenes que entienden y se implican en las principales preocupaciones de nuestra sociedad más que ninguna de las que les ha precedido”.
Por su parte, el presidente de CEOE ha afirmado que “es un orgullo colaborar en este estudio revelador, en un contexto en el que el corazón lo tenemos con Ucrania”. Antonio Garamendi ha asegurado que “las empresas ya no son solo de los gestores o los trabajadores, tienen una dimensión mayor que es la social”. “Para poder ayudar es muy importante la internacionalización de las empresas y para eso necesitamos en los países en los que estamos seguridad jurídica y calidad regulatoria”, ha concluido.
La presidenta de la Fundación CEOE ha recalcado que “las empresas están firmemente comprometidas con la acción social y no descansan en ese compromiso”. Respecto al informe presentado, Fátima Báñez ha puesto en valor “esta alianza para medir por primera vez la acción social de las empresas fuera de España”.
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