CEOE advierte de que la incertidumbre puede generar una pérdida de dinamismo en el empleo más acusada a partir de otoño
CEOE ha advertido de que, aunque la actividad económica ha mantenido cierta inercia gracias al turismo estival, la incertidumbre está afectando negativamente a las decisiones de inversión empresarial, lo que puede traducirse en una pérdida de dinamismo más acusada a partir del otoño, tras publicarse los datos de paro registrado del mes de agosto.
Por ello, ve imprescindible restablecer un clima de confianza, estabilidad y seguridad jurídica que favorezca la inversión y el empleo. En este sentido, resulta necesario abandonar el intervencionismo y los anuncios constantes de reformas normativas, que generan rigidez, desincentivan la inversión y dificultan la capacidad de adaptación de empresas y trabajadores, comprometiendo el papel de la negociación colectiva.
El comportamiento del mercado laboral en agosto refleja una evolución negativa, con un aumento de 21.905 personas desempleadas y una pérdida de 199.300 afiliados a la Seguridad Social, en línea con la estacionalidad habitual del mes.
De hecho, la caída de la afiliación supera la media registrada en los meses de agosto del periodo prepandemia (2014-2019), que se situaba en 162.056 personas, y es la mayor bajada en este mes desde 2019. Una caída que afecta a la mayoría de los sectores productivos y a catorce de las diecisiete comunidades autónomas.
El incremento del desempleo se extiende a la mayoría de los territorios, sectores y colectivos, con la excepción de la agricultura y el colectivo sin empleo anterior. A pesar de ello, el aumento es inferior a la media prepandemia, que fue de 32.000 personas.
Anomalía estructural
La evolución de los últimos meses refleja una ralentización del mercado laboral. Aunque el número de desempleados en agosto es el más bajo desde 2007, con 2.426.511 personas, España sigue registrando la tasa de paro más alta de la Unión Europea. Se trata de una anomalía estructural que exige reforzar las políticas activas de empleo y priorizar la creación y el mantenimiento del empleo.
Si se incluyen los demandantes con disponibilidad limitada o demanda específica, el desempleo alcanza los 2.994.669 de personas.
A pesar del retroceso, el número total de afiliados a la Seguridad Social se mantiene cercano a los 21,7 millones, con un papel clave por parte del sector privado como motor del empleo y de su estabilidad, incluso en un entorno adverso.
El empleo femenino continúa en cifras históricas, con más de 10 millones de mujeres afiliadas, lo que representa cerca del 47% del total.
Por su parte, el Régimen de Autónomos pierde 8.662 afiliados en agosto, lo que refleja las dificultades que afrontan PYMES y micropymes, especialmente afectadas por el aumento de costes, la carga burocrática y la incertidumbre normativa.
Impacto en PYMES y micropymes
En contraste, las grandes empresas están absorbiendo parte del empleo perdido en las microempresas, cuyo peso cae al 18,5% en julio desde el 21,6% de 2019. Según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, la evolución interanual oscila entre el -0,4% en empresas de 1 a 2 trabajadores y el 4,8% en las de más de 499 empleados.
Por su lado, el Sistema Agrario y el Servicio del Hogar vuelven a registrar descensos, con 14.773 y 1.743 afiliados menos en agosto, respectivamente. En términos interanuales, estas cifras se traducen en una pérdida de 6.483 afiliados en el Sistema Agrario y 19.051 en el Servicio del Hogar, como consecuencia de las sucesivas subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Una situación que puede agravarse con la reducción legal de la jornada laboral que impulsa el Gobierno.
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Preocupa la caída de la productividad por persona ocupada que, en el tercer trimestre de 2025, se sitúa un 3,6% por debajo de los niveles de 2019. Dicha caída está vinculada a la reducción de la jornada media efectiva debido al incremento de las bajas laborales por contingencias comunes y la deficiente regulación de los permisos.
El Comité Ejecutivo extraordinario de CEOE reunido este martes ha acordado plantear una subida del salario mínimo interprofesional (SMI) de hasta el 1,5% para 2026, lo que supone alcanzar los 16.824 euros brutos anuales y no exentos de tributación al IRPF (1.202 euros brutos al mes, en 14 mensualidades).
Tras la reunión mantenida este jueves con el Ministerio de Trabajo y los sindicatos CC.OO. y UGT para abordar la regulación de los permisos y las adaptaciones y reducciones de jornada, CEOE y CEPYME queremos dejar claro que no se ha tratado en ningún momento de una mesa de negociación.
Se observa una preocupante disminución de la productividad por persona ocupada, directamente relacionada con las ausencias laborales por el incremento de los procesos de incapacidad temporal por contingencias comunes y de una regulación deficiente en materia de permisos.