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08 may 2019
En Casa de América

El secretario permanente de CEIB, Narciso Casado, interviene en la presentación del Reporte de Economía y Desarrollo RED- 2018

El documento analiza las principales causas que subyacen a la baja productividad de las empresas latinoamericanas.
Participantes en el coloquio sobre el Reporte de Economía y Desarrollo (RED) 2018

El secretario permanente del Consejo de Empresarios Iberoamericanos (CEIB), director de Gabinete de Presidencia de CEOE y director general de CEOE Internacional, Narciso Casado, intervino en el coloquio sobre el Reporte de Economía y Desarrollo (RED) 2018, que se presentó hoy en Casa de América. Participaron en el acto el representante para Europa de CAF-Banco de Desarrollo de América Latina, José Antonio García Belaunde; el economista sénior de CAF, Fernando Álvarez, y el director general de Casa de América, Antonio Pérez-Hernández Torra. Además de Casado, intervinieron en el coloquio el vicepresidente de Conocimiento de CAF, Pablo Sanguinetti; el profesor del departamento de Economía de la UC3M, Andrés Erosa, y la directora de Regulación y Políticas Públicas de Telefónica Latinoamérica, Ana Valero.

El secretario permanente de CEIB, Narciso Casado, destacó las principales causas que subyacen a la baja productividad de las empresas latinoamericanas, tal y como se recoge en el Informe RED 2018, entre ellas el fuerte peso de la economía informal, el pequeño tamaño de la empresa, las barreras no arancelarias, o limitado desarrollo de los mercados financieros. Asimismo, el informe se hace eco del problema de la productividad, que no sólo afecta de forma específica a ciertos sectores económicos sino al conjunto del tejido productivo.

“Estas causas son para las que tanto CEOE como el resto de organizaciones que integran CEIB, intentan dar respuesta mediante sus recomendaciones anuales a los gobiernos e instituciones regionales”, indicó Casado; quien añadió que no menos importante es el escaso grado de integración regional alcanzado en Sudamérica. En este sentido, hizo hincapié en otros factores, como la innovación, la educación y la formación que, junto a la digitalización, son prioritarios para que las empresas de la región puedan ofrecer bienes y servicios de alto valor añadido y consolidar su presencia en la economía del conocimiento.

Principales obstáculos

El secretario permanente de CEIB destacó los principales obstáculos para los empresarios y sus organizaciones, tales como la existencia de barreras de entrada en los países de la región, fundamentalmente en forma de permisos y licencias. Casado aseguró que su eliminación conllevará una mejor asignación del capital de las empresas y un incremento de la productividad de éstas. Asimismo, explicó que se están realizando numerosos avances en el sector de las infraestructuras, por lo que es necesario que existan planes de desarrollo estables y a largo plazo.

Narciso Casado mencionó también los altos niveles de protección al empleo, que afectan a la actividad de las empresas en sectores que exigen mayor movilidad de sus trabajadores. Otro obstáculo, indicó, es la falta de acceso por parte de las empresas a la financiación, que perjudica a aquellas empresas productivas con falta de liquidez. El representante de CEIB insistió también en la necesidad de contar con mecanismos de control del absentismo laboral en las empresas. “El diálogo social empresarios-sindicatos es la principal infraestructura de un país”, manifestó. En este sentido, consideró imprescindible solventar el problema de la retención del talento con programas de formación y políticas decididas de captación y retención del talento.

Innovación

El secretario permanente de CEIB informó de que las empresas se encuentran con diversas barreras a la hora de invertir en proyectos de innovación en la región, por lo que, desde CEOE, se proponen diversas medidas para mejorar la situación en el campo de la innovación, tales como un pacto político por la I+D+i, la simplificación legislativa y administrativa, apoyo a la transferencia de tecnología, mejora de la financiación de la I+D+i, formación y retención del talento, propiedad industrial e intelectual, compra pública e innovadora, digitalización, fomento de la cultura innovadora en las empresas y la innovación social. Asimismo, señaló que CEOE, CEIB y SEGIB trabajan conjuntamente en la organización de una serie de encuentros enfocados a incorporar la necesidad de innovar el debate público. Entre ellos, Casado puso de relieve el VIII Foro Empresarial de Innovación y sostenibilidad el 29 de mayo en CEOE; el III Foro Iberoamericano de la Mipyme los días 2 y 3 de julio en Buenos Aires, y la propia Comisión de I+D+i de CEOE, que se reúne periódicamente en la sede de la Confederación Empresarial para tratar los temas específicos de interés.

Asimismo, el secretario permanente de CEIB consideró que hay que impulsar los procesos de innovación y digitalización en nuestra sociedad, no sólo por el impacto que tienen sobre los modelos tradicionales negocio y por su capacidad de generar nuevos hábitos de consumo en la población, con la consiguiente aparición de nuevos modelos de negocio, sino porque redunda en un incremento de la competitividad. De hecho, Casado aseguró que “la digitalización no es una opción, sino que es absolutamente necesario, ya que nos jugamos mucho: competitividad, generación de empleo, capacidad de internacionalización, creación de riqueza y bienestar”.

Papel de las organizaciones empresariales

El representante de CEIB destacó que para mejorar la productividad, resulta determinante mejorar la relación entre las empresas de la región. Para ello, es necesario, según Casado, potenciar el desarrollo de una verdadera plataforma latinoamericana de comercio, apoyándose en las capacidades disponibles, las sinergias empresariales, el talento asociado y la lengua común, así como, el trabajo que las Organizaciones Empresariales de la Región están haciendo coordinadamente en todos los temas y foros en los que trabajan permanentemente: CEIB, OIE, OIT, B20 y Global Business Coalition.     

“Actualmente, el comercio intrarregional es muy escaso, sólo asciende a un 16%, mientras que el de la UE asciende al 64%”, indicó Casado. En este sentido, explicó que es en este aspecto donde las organizaciones juegan un papel determinante, al actuar como vehículo estratégico para el sector empresarial, sirviendo como plataforma instrumental a la hora de encaminar el debate político hacia la necesidad el comercio intrarregional y promoviendo un nuevo pacto latinoamericano por la productividad.