14 oct 2020
Organizados por la CEA

El secretario permanente de CEIB interviene en los Diálogos del Observatorio Empresarial para la Consecución de la Agenda 2030

En esta ocasión, bajo el lema “La Agenda 2030 en América Latina tras el COVID-19. Colaboración público-privada”.

CEIB

Participaron también la embajadora de Costa Rica en España, Ana Helena Chacón y el ex embajador de la República de Chile en Italia, Fernando Ayala.

Se analizaron los efectos de la pandemia en América Latina y cómo la Agenda 2030 y la necesaria colaboración público-privada pueden aportar respuestas a esta situación.

El director general de CEOE Internacional y secretario permanente del Consejo de Empresarios Iberoamericanos (CEIB), Narciso Casado, intervino ayer día 13 en los Diálogos del Observatorio Empresarial para la Consecución de la Agenda 2030, organizados por la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) en colaboración con Unicaja. En esta ocasión, el debate se celebró bajo el lema: “La Agenda 2030 en América Latina tras el COVID-19. Colaboración público-privada”, y participaron, además del representante de CEOE, la embajadora de Costa Rica en España, Ana Helena Chacón y el ex embajador de la República de Chile en Italia, Fernando Ayala. Durante el conversatorio, moderado por el director de OECA, Manuel Bellido, se analizaron los efectos de la pandemia en América Latina y cómo la Agenda 2030 y la necesaria colaboración público-privada pueden aportar respuestas al contexto actual en la Región.

El Observatorio Empresarial para la Consecución de la Agenda 2030, es un Observatorio económico, empresarial y social, promovido por la CEA, en colaboración con Unicaja, que se encarga de la coordinación de actuaciones para el cumplimiento de la Agenda 2030 del sector privado. El objetivo del mismo consiste en promover el mejor futuro sostenible para el planeta a través de los ODS. Para ello, se pretende involucrar a las empresas como socios constructivos y forjar alianzas con instituciones nacionales y europeas públicas y privadas, así como con otros organismos internacionales subrayando así la función social de la empresa. En el marco de esta Observatorio, se celebran periódicamente una serie de debates que contribuyan a hacer realidad la Agenda 2030, priorizando temas clave en este ámbito.

El secretario permanente de CEIB, Narciso Casado, aseguró que la mejor respuesta para encarar la recuperación en la etapa post-Covid es la resiliencia. Mientras que la resistencia hace referencia a un aguante estoico y cierta pasividad, la resiliencia es la capacidad de avanzar frente a la adversidad, y éste ha sido un concepto muy utilizado en esta pandemia y que sirve para inspirar acciones de futuro.

El problema, según Casado, recordando una frase de la secretaria general Iberoamericana, Rebeca Grynspan, es que “cuando creíamos tener todas las respuestas nos cambiaron todas las preguntas”. Debido a la crisis generada por el Covid, Iberoamérica tendrá que hacer frente a la informalidad y al aumento del desempleo, así como a los altos niveles de pobreza, que afectan a cerca de 30 millones de personas. “Esto se traduciría en un retroceso de casi dos décadas en términos sociales”, señaló.

Por ello, Casado consideró que América Latina debe impulsar políticas sostenibles en los modelos de negocio y en las cadenas de suministro, poniendo en valor la productividad, la innovación, la digitalización, las economías creativas y las alianzas público-privadas, para garantizar un crecimiento sostenible a largo plazo. En este sentido, apostó por el intercambio de información permanente entre organizaciones, impulsando actividades de formación y de diálogo que permitan paliar esta “crisis del gran aislamiento”.

Se debe fortalecer el multilateralismo, subrayó, como mejor herramienta para afrontar las crisis globales, propiciando cambios que sean a mejor y de forma sostenible, siempre en línea con los ODS y la Agenda 2030. Otra de las principales lecciones aprendidas en estos meses, añadió, ha sido la necesidad de apoyar la liquidez de las pymes, promoviendo la seguridad y salud de los trabajadores y manteniendo la actividad productiva. 

Apostó, además, por la implantación de medidas que impulsen la transformación digital de las empresas y las administraciones, ya que todavía sigue siendo una asignatura pendiente y una clara prioridad para su desarrollo. El sistema educativo y de formación es otro de los grandes retos a los que se enfrenta la región, incidió, que requiere un impulso de movilidad regional y de nuevos programas que se adapten a las necesidades del mercado laboral. Casado puso de relieve la importancia del sector exterior. “La diversificación y la internacionalización de las empresas serán aspectos prioritarios para una rápida recuperación”, sentenció.

En definitiva, en la etapa post-pandemia se van a reclamar consensos, seguridad jurídica, diálogo, marcos regulatorios más flexibles, esfuerzos en innovación, digitalización, sostenibilidad, integración e inclusión, todos aspectos reflejados en los ODS. “Tenemos que sentirnos más Región y apostar por Iberoamérica”, manifestó.

Mujeres, jóvenes, integración, solidaridad y colaboración público-privada

En el transcurso del conversatorio, el director general de CEOE Internacional destacó la importancia tanto de las mujeres como de los jóvenes, alegando que deberían estar en el centro de muchas cosas y, por ello, están muy presentes en los ODS y la Agenda 2030. En esta línea, explicó que, desde CEOE se han puesto en marcha numerosos proyectos enfocados hacia estos colectivos, como es el Proyecto Promociona, que con 6 ediciones sigue apostando por fortalecer y desarrollar las competencias para que las mujeres alcancen puestos de alta dirección en las empresas (se ha exportado a otros países como Chile); o el proyecto Progresa, que, aunque se ha puesto en marcha hace menos tiempo, aspira a fortalecer las habilidades necesarias para liderar proyectos o equipos.

Para los jóvenes, añadió, se ha desarrollado en colaboración con SEGIB el proyecto Campus Plus, Proyecto Iberoamericano de Educación para el Empleo, diseñado para desarrollar conocimientos y habilidades blandas de jóvenes iberoamericanos que se encuentren en la segunda mitad de una carrera en una institución acreditada en la región que cuente con programas oficiales de intercambio. En el ámbito de las pequeñas y medianas empresas, Casado se refirió al proyecto CEPYME 500, iniciativa de la Confederación de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME, miembro de CEOE) que identifica, selecciona y promociona al conjunto de las 500 empresas españolas que son líderes en crecimiento empresarial, para potenciar su desarrollo y otorgarles reconocimiento y proyección, en aras de impulsar y facilitar su proceso de internacionalización.

Estos son sólo algunos de los ejemplos, destacó Casado, que muestra que las organizaciones empresariales están más coordinadas y cohesionadas que nunca, apostando, así, por impulsar una Iberoamérica más sólida, justa e inclusiva. “Saldremos seguramente reforzados de esta crisis, si seguimos creyendo en el diálogo, defendiendo el multilateralismo y trabajando por las personas”, aseguró.

La integración regional y las inversiones internacionales son clave, indicó Casado, para que las empresas adquieran más escala y competitividad y, para ello, una vez más, la educación, la formación y la retención del talento son requisitos indispensables para aumentar el peso de la Región y garantizar un futuro mejor. Para lograr estas metas, añadió, los gobiernos, las organizaciones y empresas, la academia y los ciudadanos en su conjunto, deben unirse para salir de esta pandemia, siempre en línea con los ODS. “La colaboración público-privada es más necesaria que nunca y, por eso, tenemos que remar todos juntos en la misma dirección”, concluyó.

Contexto post-pandemia

La embajadora de Costa Rica en España. Ana Helena Chacón, aseguró que la Agenda 2030 es un tema que nos convoca a todos, es el momento de unirse, de forjar alianzas con el empresariado y de alinearse con los ODS. Para lograrlo, insistió, es imprescindible establecer una sinergia entre la productividad, y generación del empleo digno y la gobernanza de los países. “Tenemos que pensar como Región, pensar como patria más que como partidos políticos, y basarnos en las realidades que tenemos hoy para poder cumplir con los ODS”, señaló.

Chacón explicó también que la situación en Iberoamérica ya era difícil antes de la pandemia, ya que cuando hablamos de pobreza y de hambre el 80% son mujeres e hijos menores de 14 años. Por tanto, en la nueva realidad hay que tratar de ver cómo incluir a las mujeres en este proceso, no se puede dejar fuera al 50% de la mano de obra y a potenciales consumidores. Cuando las mujeres se integren al mercado laboral formal aumentará el PIB y el poder adquisitivo.

“Si algo nos ha enseñado la pandemia es lo vulnerables que somos y lo unidos que debemos estar”, indicó Chacón; quien añadió que esta situación nos ha afectado a todos y tenemos que apoyarnos los unos en los otros para salir de ella.

El ex embajador de la República de Chile en Italia. Fernando Ayala, puso de relieve que hay países que se han tomado muy en serio los ODS, pero no todos se han enfrentado de igual manera a esta cuestión. La crisis ha desnudado las desigualdades, subrayó, por eso hay que seguir haciendo esfuerzos por reducirlas, paliar el hambre y la pobreza. Estamos viviendo la cuarta revolución industrial, y ésta es fundamentalmente digital, lo que, en su opinión, generará brechas enormes en términos del trabajo. “Estamos en manos de una incertidumbre muy grande en cuanto al futuro”, sentenció.

La pandemia cogió a América Latina en un mal momento político para la Región, a pesar de que había avanzado mucho. Ayala informó de que los organismos de políticas de coordinación se han visto fragmentados y la crisis ha sido devastadora en términos económicos. Recordó, además que “cuando se resienten los grandes mercados nosotros sufrimos, hay países que dependen mucho del turismo, un sector fundamental”. No obstante, el ex embajador de Chile quiso trasladar también un mensaje de optimismo de cara al futuro, apostando por el multilateralismo, la resiliencia y la colaboración público-privada, que, sin duda, son claves para salir de la crisis.

El director de RSC de Unicaja Banco, José María López, aseguró, para cerrar el acto, que “los Estados solos no pueden salir de esta crisis” y que, para alcanzar una gobernanza financiera, primero hay que lograr una gobernanza política global. Lanzó, además, un mensaje de optimismo y de esperanza, en línea con el resto de ponentes.