Recuperación, sostenibilidad y cambio climático

Esta semana estamos asistiendo a numerosos encuentros internacionales con motivo de la celebración de la Asamblea General de Naciones Unidas, la número 75. Cambio climático, desarrollo sostenible, erradicación de la pobreza, igualdad, seguridad entre otros aspectos se debaten al más alto nivel en un contexto difícil y diferente a causa de la pandemia que vivimos.

Hoy se cumplen además cinco años de la aprobación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), como resultado de más de una década de trabajo y esfuerzos de la comunidad internacional por disponer de una hoja de ruta capaz de enfrentar los principales retos a los que se enfrenta la humanidad.

Los ODS ofrecen una oportunidad única; una nueva visión común holística: pobreza, hambre cero, salud, educación, género, agua limpia y potable, energía limpia y asequible, trabajo decente, reducción de desigualdades, ciudades sostenibles, producción y consumo responsables, acción por el clima, ecosistemas sostenibles, paz, justicia y para poder llevarlo todo a buen término, alianzas.

Es la primera vez que a nivel global nos encontramos con una agenda clara que nos invita a repensar todo el sistema y a contribuir a una sociedad más justa y a un mundo mejor. En este reto, en CEOE tenemos claro que las empresas tienen que ser agentes activos de cambio desde la responsabilidad y el convencimiento de que somos sin duda la principal fuente de soluciones.

La principal respuesta de la Unión Europea en este contexto es el Green Deal, calificado por la presidenta de la Comisión Europea como momento “hombre en la luna”, por su significado e importancia. El Pacto verde establece las prioridades, políticas y medidas para transformar el modo de vivir, trabajar, producir y consumir de los europeos para vivir de forma más sana y que nuestras empresas sean innovadoras.

Al igual que el marco de los ODS, el Pacto Verde es el resultado de más de dos décadas de objetivos ambientales y en concreto de cambio climático en la política europea. Se publicó en diciembre de 2019, en un momento en el que ya habíamos decidido que el acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible tenían que ser la guía de la política europea y que los dos grandes retos para la economía europea, y por tanto para las empresas son la descarbonización y la digitalización.

A menos de tres meses de la publicación del Green Deal nos encontramos con la crisis de la COVID19, que ha evidenciado nuestras debilidades e inevitablemente nos ha hecho repensar nuestras prioridades añadiendo incertidumbre. Desconocemos aun el impacto real de esta crisis, más allá de las previsiones económicas; no tenemos claro por ejemplo en qué medida se han alterado las decisiones de consumo y de inversión.

La industria europea ha trasladado a la Comisión Europea su preocupación por el impacto que va a tener la falta actual de liquidez en algunos sectores sobre las inversiones previstas para cumplir con los objetivos de descarbonización a 2030, y, por tanto, la necesidad de ser flexible en la definición de medidas.

Sin embargo, ha quedado claro, y así lo hemos visto en las intervenciones de numerosos lideres empresariales en la cumbre que el presidente de CEOE convocó antes del verano, que la sostenibilidad se identifica como una palanca esencial para la reactivación de nuestra economía. De hecho, tanto la sostenibilidad como la digitalización son los dos ejes que marcan la condicionalidad para las ayudas provenientes de los fondos europeos para la recuperación.

El Pacto Verde se ha convertido en el contexto actual en la herramienta para una recuperación mejor. La Comisión Europea ha anunciado el aumento de ambición climática y ayer mismo hemos asistido en la sesión de alto nivel sobre cambio climático celebrada en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas al anuncio de China de alcanzar la neutralidad climática antes de 2060 y de numerosos países de comprometerse con la neutralidad climática en 2050.

En la celebración de estos cinco años de la Agenda 2030, la reflexión nos lleva por tanto a concluir que esta hoja de ruta está más vigente que nunca en medio de la pandemia en el escenario internacional y que no queda otra que emprender la recuperación de la mano de una apuesta decidida por la sostenibilidad y las alianzas, dos ejes que guían también nuestro trabajo en CEOE.

Publicaciones recientes