Perspectivas económicas y reformas

Artículo de Juan Rosell, presidente de CEOE, en la revista EJECUTIVOS.

Cuando, desde los primeros días de enero, se nos pide analizar lo que son las perspectivas económicas para este año 2016, los empresarios vemos que, si queremos que sean optimistas, tienen que ir unidas a la necesidad de mantener las políticas de reformas estructurales. Unas, realizadas ya en los últimos años y otras, pendientes y que deben ser abordadas. Cómo la de la Educación, la Justicia, la Sanidad, la Administración o las relacionadas con la Investigación, el Desarrollo y la Innovación.

Las ya aplicadas, como son la Reforma Laboral o las destinadas a la consolidación fiscal, han colaborado, en gran medida, junto al esfuerzo de empresarios, trabajadores y sociedad en general, al crecimiento económico y a la creación de empleo. No hay más que analizar las cifras del pasado año 2015. Así en el cuarto trimestre, según datos recientes del avance del INE, el PIB aumentó un 0,8% en tasa trimestral, por lo que el PIB creció en el conjunto del año 2015 un 3,2%, destacando el crecimiento de la demanda interna, gracias al consumo privado y la inversión empresarial.

Datos que coinciden, prácticamente con los del indicador de actividad de CEOE, que indican que, en su momento, estimamos crecimientos en ese entorno. Una tendencia que se percibe también en la evolución de los afiliados a la Seguridad Social de los últimos meses del año. Y si nos fijamos en el lado de la oferta, todo apunta a que el crecimiento será bastante equilibrado, puesto que la mayoría de las ramas de actividad tendrán una aportación positiva.

Según estos datos, además de que para el conjunto del año el crecimiento del PIB se situará en ese 3,2%, el del empleo estará en el entorno del 3%. Cifras no vistas desde 2007 y que si concretamos en el plano laboral, vemos que 2015 terminó con el mayor descenso del paro en 16 años y con más de medio millón de ocupados más que confirman esa tendencia favorable para la recuperación del empleo. Además, la EPA señalaba, hace pocos días, el importante dato de que ha descendido el número de hogares con todos sus miembros activos en desempleo, mientras que ha aumentado el número de hogares con todos sus miembros activos ocupados hasta superar los 9,5 millones.

Si bien para lograr cifras de esta entidad han ayudado las referidas reformas, también hay que subrayar la importancia que tuvo el III Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva para los años 2015 y 2016, firmado por CEOE, CEPYME, UGT y CCOO.

A ello se une que la recuperación se está produciendo en un panorama donde la inflación, que, en diciembre se situó en el 0,0% y que alcanzó un promedio del -0,5% en 2015, registra, de nuevo, un mínimo histórico. Además, se mantendrá el superávit en nuestra balanza de pagos, con alrededor del 1,4% del PIB. Y se ha seguido corrigiendo el desequilibrio de las cuentas públicas.

Otra cifra que se ha hecho pública recientemente por parte del Colegio de Registradores, y que conviene subrayar por su importancia, es que en el cuarto trimestre de 2015 se constituyeron en nuestro país 23.589 sociedades mercantiles, un 2,36% más que en mismo periodo de 2014 y superior al aumento del trimestre anterior del 2015, en el que se incrementaron el 0,22%. Si nos referimos a todo el año 2015, el número de sociedades constituidas asciende a 94.981, un 0,40% más que en 2014. Además las sociedades inmersas en concurso de acreedores disminuyeron un 22,8% en el último trimestre del año y un 23,2 por ciento en el periodo enero-diciembre del pasado 2015.

Pero, todos estos datos positivos no nos deben llevar a olvidar que la economía española tiene delante retos importantes, entre los que cabe reseñar, por encima de todos, el paro que presenta una tasa del 22% en media anual cuando en la Eurozona está en un 11%. Otro reto es el déficit público que ya está en el doble del de Europa.

Ante estos retos, los empresarios, en el mes de octubre, entregamos a los partidos políticos el documento “15 Reformas para consolidar la recuperación” con las propuestas de CEOE y CEPYME de cara a las elecciones del 20 de diciembre. En él insistimos en que las reformas son esenciales para una recuperación sostenida. Y aprovechamos para recordar a los poderes públicos que necesitamos una Administración más ágil, unas normas más simples y un marco regulatorio menos complejo y más eficaz que colabore a la hora de corregir los desequilibrios y a consolidar la recuperación económica.

Tampoco se debe perder de vista el panorama que nos ofrece el entorno económico mundial, en el que aparecen aspectos como la desaceleración de los países emergentes, debido, sobre todo, al descenso de los precios de las materias primas y a las condiciones crediticias más restrictivas, lo que provoca salidas de capital, el aumento de su prima de riesgo y que los tipos de cambio se vean afectados. Otros aspectos importantes a tener en cuenta provienen del cambio de política monetaria de la Fed, de la continuidad de la política monetaria expansiva del BCE, con medidas adicionales en diciembre, del precio del petróleo que permanece en mínimos. De hecho, según la Agencia Internacional de la Energía, se prevé que el precio del petróleo suba muy gradualmente hasta los 80 dólares/barril para el año 2020 y que se reduzcan las inversiones en el año 2016.

España en 2016

¿Y cómo ven los empresarios españoles este 2016? Pues si el marco jurídico y político es estable y sólido, esperamos un año en el que el PIB tenga también crecimientos importantes, aunque algo más moderados, que haga que llegue al 2,7%, así también acaba de anunciarlo el Fondo Monetario Internacional. Un menor crecimiento que vendrá dado por el agotamiento de algunos de los factores que han dinamizado ese aumento, como por ejemplo el abaratamiento del precio del petróleo, el descenso de los tipos de interés y la depreciación de la moneda europea frente al dólar, entre otros.

Al mismo tiempo, habrá otros factores que seguirán impulsando la demanda y la actividad económica. Entre ellos, la creación de empleo, la mejora en las condiciones de crédito y la aplicación de políticas monetarias expansivas por parte del Banco Central Europeo.

Pero por encima de todo, en 2016, lo empresarios españoles mantendremos nuestro compromiso con el diálogo, la búsqueda de soluciones y el impulso de la mejora de nuestra actividad a base de competitividad, esfuerzo, imaginación y desarrollo de talento. Con todo ello es con lo que hemos contribuido a comenzar la superación de una crisis tan larga como intensa y a generar crecimiento, empleo y progreso, como corresponde al verdadero motor de la economía de un país: las empresas.

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