Entrevista a Juan Rosell, presidente de CEOE

Entrevista de Esther Esteban al presidente de CEOE, Juan Rosell, publicada en EL ECONOMISTA:

¿Va a haber un presidente de la Generalitat libre de problemas judiciales?

Nadie sabe lo que va a pasar. Esto de Cataluña es una sorpresa diaria. Es imposible hacer futurología cuando algunos improvisan cada día una idea nueva. Me gustaría que hubiese Gobierno y se volviera a la tranquilidad durante un largo tiempo.

¿Que Ciudadanos haya ganado en votos y en escaños, aunque gobiernen los independistas, es algo que no debe perderse de vista?

Claro que debe tenerse en cuenta, como también que la sociedad catalana está partida en dos. Se ha producido una fractura a todos los niveles -familiares, empresariales y sociales- y esta fractura en algunos casos es más dañina, peligrosa y más difícil de llevar, pero habrá que ponerle mucho entendimiento y diálogo, para que exista un efecto ósmosis.

¿Es concebible un presidente de la Generalitat por vía telemática, desde Bruselas, o resulta kafkiano?

Ejercer la presidencia de la Generalitat por vía telemática es prácticamente imposible. En las empresas, hacemos mucho trabajo por vía telemática, pero en un tema político hay que estar en la sede del Gobierno, y hay que ir al Parlamento a rendir cuentas.

¿Usted ha mediado en este conflicto como catalán y presidente, nada menos que de la CEOE?

He hablado con todos, bastantes veces, y en todas las direcciones. He intentado poner paz y sosiego y, desgraciadamente, no ha servido. Una cosa es lo que te dicen en petit comité y otra lo que pasa. Lo que ha pasado en Cataluña es un fracaso de todos.

¿También intentó, como hicieron Cuatrecasas, Urkullu, etc., que Puigdemont convocara elecciones?

Soy discreto. Nunca diré ni quién, ni cómo, ni de qué manera me he reunido en temas tan complicados. Todo lo que no sean reuniones vis a vis no son reuniones, sino manifestaciones, pero insisto en que, desgraciadamente, mis gestiones no tuvieron efecto.

¿Ve un escenario distinto al del día anterior al 21-D o estamos en el mismo punto y abocados a nuevas elecciones? Porque el tiempo corre…

Seguimos teniendo un problema muy grande y, al final, si no somos capaces de hacer una investidura, el tiempo político sigue y el procesal para ir a otro escenario también. Nadie es insustituible, y además Puigdemont plantea una salida casi imposible, y no sabemos dónde lleva. En Cataluña el futuro debe tener como condición sine qua non el restablecimiento de la legalidad y, a partir de ahí, hacer mucha política, alta política, porque esto no se arregla por las buenas. Dentro de la ley se puede hacer de todo, pero fuera es la ley de la selva.

La prisión preventiva a Junqueras y al resto de ‘exconsellers’, ¿es una solución o ahonda en el problema?

La prisión preventiva tiene que ser para situaciones muy concretas -terrorismo, narcotráfico- y para el resto, evidentemente, hay que ser flexible, pero tenemos la legislación que tenemos, y hoy en día las legislaciones tienen que ir evolucionando al ritmo de la sociedad. Tampoco conozco al detalle todo el proceso, pero los jueces sabrán por qué.

¿Cree que una reforma constitucional sería un bálsamo en Cataluña?

Estamos ante un problema político de grandísimas dimensiones, sólo comparable al golpe del 23-F. Hay diferentes fórmulas para abordarlo, pero es un problema político y los políticos han de encauzarlo. El desgarro en Cataluña hay que solucionarlo, y hay diferentes vías; no solo un cambio constitucional. Es cuestión de estudiar opciones, bien a nivel parlamentario, bien con un referéndum legal o como sea. Lo que no se puede hacer es dejar el tema tal como está hasta que se pudra.

Al hablar de referéndum, ¿se hace partidario del derecho a decidir?

Me encantaría decidir de todo, pero tenemos un marco jurídico, y hay que respetarlo. Y en ese marco no se contempla el derecho a decidir y por lo tanto está fuera de la legalidad.

¿El 155 ha sido una buena opción?

No veo que con el 155 se haya producido ninguna anomalía. Las cosas siguen funcionando con normalidad. En Cataluña, la educación y la sanidad, las dos competencias realmente importantes de las 300 transferidas, siguen su marcha. ¿Funcionan mejor o peor que antes del 155? Diría que igual, por lo tanto, dando una respuesta técnica, el 155 no ha alterado el funcionamiento de las cosas.

La buena noticia es que PP, PSOE y C’s, el bloque constitucionalista, han ido de la mano, ¿no?

Sí, han ido de la mano en el 155, pero tampoco he visto tan claro que hayan hecho una coalición para los temas más importantes. Se ponen de acuerdo para tomar café, pero no para comer. Para hacer cosas de más enjundia, más potentes, para arreglar los problemas de verdad, desgraciadamente, no veo que se pongan de acuerdo. Y eso es muy frustrante.

¿Cómo ha influido el ‘procés’ en la fuga de empresas y en la economía catalana y española?

Una cosa es la huida legal, desde el punto de vista fiscal, o del objeto social, y otra la real. Se han ido 3.300, muchas de estas empresas son multinacionales, y cuando tengan que decidir una nueva operación entre Tarragona, Amberes y Milán, la opción no será Tarragona. Esto se está produciendo, y a medio y largo plazo va a tener efectos muy negativos. En Cataluña hay miles de multinacionales, y especialmente las de más de 500 trabajadores no es que se puedan ir de Cataluña, es que se irán de España a otra parte de Europa si la inestabilidad política continúa. Y todos saldremos perdiendo.

¿Usted ha padecido en carne propia la fractura dentro de la CEOE?

El drama es que en Cataluña soy un españolista y aquí soy independentista. Yo soy español y catalán.

Cuando dijo que entre la sumisión y la independencia había un estadio intermedio, le cayó ‘la del pulpo’…

Siempre hay una, dos o una docena de personas que no entienden lo que dices y lo sacan intencionadamente de contexto, tal vez con intereses espurios. Hay un problema político, y los problemas políticos se resuelven políticamente. ¿Cómo? Dialogando. Ser catalán y presidir la CEOE ha sido un hándicap añadido.

¿Es verdad que CEOE ha dado una ayuda de 75.000 euros a la FAES de Aznar y otra similar a una fundación próxima a Felipe González?

Hay que colaborar con todas las que podamos. Teníamos una estructura de más de 200 personas y ahora estamos por debajo de 100, por lo que muchas cosas que antes hacíamos internamente ahora tenemos que externalizarlas. Creemos que, colaborando con más gente de diferentes ámbitos, podemos hacerlo mejor. Por tanto, soy partidario de colaborar con todas las fundaciones, de todos los tipos, ligadas o no a grupos políticos, y de todos los expresidentes del Gobierno.

Pero, ¿eso lo decide usted o son los órganos de dirección quienes lo deben aprobar?

En el mundo existen montones de fundaciones, think tanks, y muchas saben de algunas cosas más que nosotros. Si tenemos que hablar de pymes en Latinoamérica o temas judiciales, fiscales o medioambientales, debemos colaborar con quienes trabajan en esos asuntos y tener una visión lo más amplia posible. Sobre las críticas, algunos están empeñados hasta en criticar el agua que bebo. ¡Menuda novedad!

¿Le están haciendo una crítica “interesada” quienes aspiran a ocupar su sillón a partir de diciembre?

Si eso es así, sería tremendo. Yo, lo que he intentado en esta casa es dar máxima transparencia, cosa que no había antes. Aquí se presentan los presupuestos y se da un mes para que la gente opine, pero muchos de los que critican ahora cosas en 10 segundos luego no dicen nada en los temas fundamentales.

¿Esto de las fundaciones lo han debatido en los órganos internos o no?

En esta casa tenemos más de 300 proveedores y hay acuerdos con todo el mundo, y yo no puedo poner a debate en los órganos de dirección cualquier cosa que hago o informe que pido. Mi papel es gestionar, y a veces es innecesario dar explicaciones de todo. Si hay gente que quiere saber hasta lo que yo me gasto en una comida, que lo diga claramente y se lo diré. Por no tener, no tengo ni tarjeta de crédito en esta casa, no la he tenido nunca, y espero que algunos de estos que me critican tampoco la tengan en sus organizaciones.

¿Quiere ser presidente de Endesa y de ahí que se acerque mediante las fundaciones a personas influyentes?

Yo ya fui presidente de Fecsa y de Enher muchos años. Salgo de aquí a finales de 2018, y después ya me plantearé el futuro. Claro que tengo la ventaja de que mi despacho sigue estando en el mismo sitio que estaba antes de llegar aquí.

¿Qué es lo más importante que ha hecho en CEOE ?

Lo más importante que he hecho en la CEOE es dar transparencia absoluta a esta casa y colaborar para dar un impulso reformista al país, y creo que se ha logrado en parte. Me voy satisfecho y con las manos limpias.

¿Los peores enemigos los ha tenido dentro?

He tenido enemigos de todo tipo, dentro y fuera, porque estar aquí significa situarte en el punto de mira las 24 horas del día, pero especialmente me ha criticado la gente antigua, que se ha intentado amarrar y defender sus privilegios con uñas y dientes. Incluso se han llegado a hacer informes sin nombre acusándome de supuestas canalladas absolutamente falsas. No es fácil lidiar con eso, pero a mí no me tiembla el pulso en mis decisiones, que siempre son reflexionadas.

¿Qué opina de Puigdemont?

Él y su mujer son periodistas y creen que lo importante es estar en permanente exposición en los medios y nada más. Puigdemont estuvo en la política municipal, casi por arte de magia saltó a la política catalana, y ha entrado en una vía sin salida.

¿Es un visionario que cada día está más solo?

Está muy solo porque parece que si piensa algo quiere que se haga como él dice, autoritariamente, sin tener en cuenta otros criterios. Por eso hay muchos compañeros de viaje que tenía que ya no están a su lado. Cuando a una persona la pones en un sitio de grandísima responsabilidad y reacciona así, no llega muy lejos, y sitúa a los suyos al borde del abismo. Como persona es afable, pero ha ido demasiado lejos. Cuando no respetas las leyes, no hay nada; y Puigdemont cometió la grandísima equivocación de apartarse de la legalidad. Saltarse la ley siempre trae consecuencias.

¿Están dispuestos a aceptar un alza salarial del 3%, como piden los sindicatos?

En casos concretos de empresas que ya están en beneficio, hay una parte variable en función del absentismo, de la flexibilidad laboral, que se añade al aumento fijo y que podría llegar a dar unos resultados por encima del 2%. Los grandes convenios ya se han firmado, y están alrededor del 2. El problema son las empresas pequeñas, que facturan menos de un millón, muchas de las cuales están en pérdidas y a esas no se les puede obligar a esas alzas salariales.

¿La paz social está garantizada o planea el ‘fantasma’ de huelga general?

Habrá paz social y no habrá huelgas de ningún tipo. El fantasma de la huelga general no planea, pero tenemos que ser suficientemente valientes, nosotros y los sindicatos, para mejorar y modernizar la negociación colectiva, que está anticuada y es la gran asignatura pendiente.

¿Cómo van a abordar la brecha salarial? ¿Habría que sancionar a las empresas que lo permiten?

Primero, admitiendo que la brecha salarial existe; y luego, cambiando la negociación colectiva paulatinamente, como ya se está haciendo, para avanzar con planes de igualdad. La palabra sanción no me gusta, pero si tienen que cumplirse una serie de requisitos, hay que hacerlo.

¿Cuál sería para usted un salario mínimo razonable? ¿Mil euros?

Mi salario mínimo razonable es el máximo posible. El paso que hemos dado del salario mínimo en 2020, que es de 850 euros por 14 pagas, es un paso muy importante, y en ese sentido hay que seguir avanzando.

¿Si no hay Presupuestos, la salida de la crisis se estanca?

Lo ideal es que haya Presupuestos, pero, si no, no es un drama. La ventaja es que como estamos creciendo al 3%, los ingresos también crecerán en esa proporción. Como consecuencia de la recuperación económica, el IRPF y el IVA están mejorando y también mejorará el Impuesto de Sociedades, por lo que la recaudación va a estar garantizada.

¿Qué le parece la elección de Luis de Guindos para el BCE?

Es una buena noticia, me parece muy buen candidato. Tiene un gran prestigio internacional, y eso será muy bueno para España sin duda.

Pues ya huele a remodelación de Gobierno. ¿Cuál es su apuesta: Tejerina, Nadal, Becker, Garrido…?

Remodelar el Gobierno es facultad exclusiva del presidente, y lo que vaya a hacer es imprevisible. Lo importante es seguir avanzando en la senda del crecimiento, más allá de las personas que lo hagan.

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