Ce Consulting elabora una guía de recomendaciones para mejorar la protección y seguridad en el entorno laboral

Ante la nueva situación creada por la pandemia, Ce Consulting, (en colaboración con la Asociación Española de Consultores de Empresas, AECEM) ha elaborado una guía de recomendaciones para mejorar la seguridad laboral durante la vuelta a la actividad. Los cambios en los usos sociales tras la pandemia se van a hacer patentes en todos los espacios y van a suponer un nuevo escenario que estará centrado en la mejora de nuestra capacidad de protección frente a las contingencias y al mismo tiempo la recuperación económica.

 

La vuelta a la actividad empresarial en centros industriales, comercios y oficinas de servicios está condicionada por la necesidad de adecuar las condiciones precedentes en las que se generaba la actividad a nuevas prescripciones relacionadas con hacer del entorno laboral un ámbito más seguro.

Para ello, CE Consulting ha elaborado una guía cuya finalidad pretende ayudar a la toma de decisiones y a su formalización técnica y organizativa.

Los poderes públicos van a establecer nuevas prescripciones y regulaciones y trasladarán a las empresas y organizaciones la necesidad de actuar en un modelo preventivo más avanzado. Esta nueva normativa depositará en la propia sociedad parte de la responsabilidad en dotarse de nuevos mecanismos y sistemas de protección e higiene en los espacios comunes y en los propios de las organizaciones y empresas.

El reto en esta nueva situación será establecer un adecuado equilibrio entre la productividad y la mejora en las condiciones de protección que deban tener las organizaciones.

Los pesos de la responsabilidad en relación con la protección en el ámbito laboral van a distribuirse de manera más amplia, en todos los ámbitos sociales, y exigirán una mayor capacitación técnica y actitudinal de las personas y las organizaciones en su propio cuidado.

Uno de los componentes más relevantes de la nueva normalidad en materia preventiva será la necesaria capacitación y dotación de recursos de uso personal, como mascarillas, sistemas de limpieza, aplicaciones móviles o pautas de control de riesgos basadas en el cambio en el comportamiento.

Nuevos productos y tecnologías tendrán una mayor relevancia. Entre otras, los sistemas de protección personal, la integración en los dispositivos móviles de información útil a estos efectos, y el establecimiento de sistemas de control en los espacios laborales y los espacios de acceso público.

Los nuevos procedimientos y medios tecnológicos que se han de emplear en la anticipación de contingencias se pueden hacer compatibles con otros procesos de mejora funcional, como los que afectan a la distribución de las plantillas, su movilidad, los procesos que se puedan realizar de manera remota, o el teletrabajo. Ello implica prever el uso de plataformas tecnológicas que faciliten el desempeño con independencia de la localización física de los empleados

 

Medidas de planificación

Las empresas van a tener que elaborar planes de contingencia en una nueva perspectiva de protección y reducción de riesgos. Lo deberán prever tanto por motivos de su propia protección como por exigencia de las nuevas normativas.

Los empleados deberán tener conocimientos más avanzados en relación con las eventualidades que puedan afectar a su salud, y no sólo en lo relativo al entorno físico laboral. Tendrán que adquirir una formación más completa sobre la significación sintomatológica.

En relación muy específica con el SARS- Cov-2, pero también con otras amenazas epidémicas, e incluso con las patologías estacionales (como la gripe), podrá ser conveniente disponer de una pauta de inmunización controlada y activarla mediante un sistema de pasaporte o asociación con una app móvil. Deberían instalarse estaciones de toma automática de temperatura y detección en tiempo real de posibles alteraciones, en entradas de edificios, establecimientos de acceso público o transportes

Se idearán medidas de uso de los espacios laborales que afectarán al distanciamiento en los puestos de trabajo, los espacios comunes privativos (salas reuniones, comedores) y los espacios comunes generales (ascensores, escaleras, entradas).

 

Medidas de Higiene

Establecimiento de pautas y mecanismos técnicos automatizados que permitan la mejora en los ciclos de soleamiento y ventilación de los espacios.

Utilización programada y recurrente de sistemas de desinfección integral de las instalaciones, mediante biocidas o radiación ultravioleta.

Medidas de selección, mantenimiento y limpieza en relación con materiales accesibles en el espacio del trabajo, y criterios de empleo de dispositivos de uso compartido (como teclados de ordenador).

Manuales actualizados sobre mantenimiento de instalaciones de climatización y suministro de agua, y vehículos. Mejora de las pautas de protección e higiene.

 

Medidas de cuidado personal

Corresponsabilidad personal en la protección de la salud propia y ajena.

Acceso a kits homologados mascarillas y guantes para su uso dentro y fuera de las instalaciones laborales

Las oficinas podrán disponer de máquinas dispensadoras automáticas (modelo vending) donde pongan a disposición sistemas de protección personal (mascarillas y guantes).

Rediseño de elementos como pomos de puertas, activadores de pedal o sistemas automáticos para la apertura de puertas, acceso a instalaciones y operatorias mecánicas habituales.

 

Medidas frente a las no trasmisibles

No sólo hay que prevenir las enfermedades transmisibles, también aquellas que responden a estilos de vida que pueden mejorarse.

Mejora en las rutinas laborales que permitan reducir el nivel de sedentarismo, como acción fundamental para la prevención de patologías prevenibles.

Apoyo a programas de reducción del impacto de los hábitos no saludables en las plantillas.

Integración de programas e incentivos para la mejora del estado físico en herramientas de uso corporativo de gestión de la plantilla, y de oportunidades para la mejora de los componentes básicos de la salud.

Participación de las empresas en programas de inmunización del adulto, en vacunas ya disponibles

Las mejoras en las medidas de protección y anticipación a las contingencias van a constituir un nuevo estándar de actuación habitual en empresas y organizaciones, y conllevarán nuevos niveles de corresponsabilidad -de las personas, las organizaciones y los gobiernos-.

Será muy probable el establecimiento de nuevos estándares legales y normas de acreditación (como ISO, OHSAS o UNE) que valoren la adecuación del entorno la- boral en materia de anticipación e higiene, y que aumenten los requerimientos en esta materia, desde una óptica más amplia y exigente.

Publicaciones recientes