B20: Una cumbre para el crecimiento y el empleo

Artículo de Ana Plaza publicado en CINCO DIAS

La CEOE y varias empresas españolas de los sectores de las finanzas, las telecomunicaciones y la energía, entre otras, participarán en la próxima Cumbre del B20, que se celebrará este fin de semana en Hanghzou (China). Esta cumbre representa el punto culminante de un largo proceso de trabajo iniciado hace diez meses, en los que las organizaciones empresariales y empresas han contribuido de manera activa a través de los grupos de trabajo. Y supone una gran oportunidad para que aquellas puedan transmitir a los líderes políticos del G20 los aspectos más relevantes que deberían ser tenidos en cuenta en sus recomendaciones finales para reactivar el crecimiento económico, impulsar la innovación y generar empleo.

Institucionalizado desde el año 2010, con motivo de la Cumbre del G20 en Corea, el B20 es un foro que tiene por objeto transmitir al G20 recomendaciones y plantear  iniciativas destinadas a impulsar el crecimiento de la economía mundial, así como facilitar la interactuación entre los líderes empresariales y políticos.

Desde entonces, las organizaciones empresariales y empresas de los diecinueve países miembro del G20, además de la Unión Europea y España, que goza de la condición de país invitado permanente, han propuesto al G20 más de 400 recomendaciones relacionadas con la macroeconomía, las finanzas, la fiscalidad, el empleo, las infraestructuras, el comercio y la inversión. Las recomendaciones presentadas en las últimas seis ediciones del B20 incluyen medidas tanto de naturaleza estructural como coyuntural, encaminadas a impulsar la actividad empresarial y a reducir las principales vulnerabilidades y desequilibrios de la economía mundial.

Siempre con el objetivo final de alcanzar un nivel de crecimiento satisfactorio y equilibrado de la economía mundial, esta meta ha adquirido mayor trascendencia como resultado de la desaceleración del crecimiento económico mundial, que ha tenido lugar en estos últimos años. Sobre todo, a raíz de la Cumbre del G20 de Australia, celebrada hace dos años en Brisbane, los gobiernos tomaron especial conciencia de la ralentización del crecimiento mundial mediante su compromiso de aumentar el crecimiento mundial en un 2% adicional hasta 2018, a través de la adopción de una amplia batería de medidas que permitieran dinamizar el crecimiento de la economía mundial y la creación de empleo.

En este sentido, las decisiones que adopta el G20 cada año bajo una presidencia rotativa anual, tienen una gran trascendencia al coordinar y adoptar medidas y reformas que implican a las principales economías del mundo, así como encomendar a las organizaciones multilaterales planes de actuación y medidas que respalden y refuercen las decisiones adoptadas por el G20.

Buen ejemplo de las consecuencias que pueden tener algunas de estas decisiones en nuestra economía y en las empresas, es el Plan de Acción contra la erosión de la base imponible y el traslado de beneficios, también conocido por sus siglas en ingles BEPS (Base Erosion and Profit Shifting), aprobado en la Cumbre del G20 de San Petersburgo en 2013, y que, tras su desarrollo por parte de la OCDE, deberá ser incorporado a nuestra legislación fiscal.

Consciente del importante papel que desempeña el B20 como órgano consultivo del G20 y de la incidencia de sus decisiones en la actividad de nuestras empresas cada vez mas internacionalizadas, tanto CEOE, como las principales empresas de nuestro país han intensificado su actividad y presencia en este foro económico y empresarial.

Al mismo tiempo, la Confederación y las principales organizaciones empresariales de los países del G20 crearon en 2010 la Coalición del B20, con el fin de incrementar su presencia en los  trabajos del G20 mediante la elaboración de documentos de posición en nuevos ámbitos de gran relevancia para el futuro de nuestras empresas, como, por ejemplo, la digitalización de la economía.

Desde que Turquía  transfiriera en octubre del pasado año la presidencia rotatoria del G20/B20 a República Popular China, el B20 China ha desarrollado en los últimos diez meses una intensa actividad a través de cinco grupos de trabajo específicos. Además de un foro, en el que, junto a esos cinco grupos,  las organizaciones empresariales y empresas han trabajado y contribuido a la formulación de un elenco de recomendaciones en los ámbitos relacionados con el empleo, las finanzas, el desarrollo de las PYMES, las infraestructuras, el comercio y la inversión, entre otros.

Las recomendaciones del B20 China se podrían resumir como siguen:

  • En materia de empleo, se hace especial hincapié en que los gobiernos introduzcan reformas y aprueben programas que fomenten el espíritu empresarial y la innovación; eliminen las barreras que limitan el desarrollo empresarial y faciliten la incorporación al mercado de trabajo; introduzcan  mecanismos que faciliten el acceso de los jóvenes al mercado de trabajo e incrementen la tasa de participación laboral femenina; entre otras cuestiones.

 

  • Por lo que a las finanzas se refiere, una vez acordadas y aplicadas las reformas destinadas a fortalecer la regulación, supervisión, solvencia y gestión de riesgos del sector bancario, los esfuerzos deben  ser reorientados a optimizar el actual marco regulatorio para impulsar el crecimiento económico.  Asimismo, se hace mención a la necesidad de propiciar la financiación y la inversión en los ámbitos relacionados con el cambio climático y de propiciar una mayor inclusión financiera por medio de la tecnología digital.

 

  • Con el fin de incrementar la inversión en infraestructuras, se recomienda acelerar la creación de una cartera de proyectos de infraestructuras de alta calidad que sean financiables y desarrollar marcos regulatorios que faciliten el desarrollo y la financiación de estos proyectos.

 

  • También se apoya la incorporación de las pymes en las cadenas de valor globales, mediante la implantación de programas de capacitación y certificación; su acceso a la financiación tradicional y alternativa; la mejora del marco regulatorio eliminando costes innecesarios, y su participación en el mercado de contratación pública, sobre todo a través de una mayor digitalización de la licitación y contratación públicas.

 

  • En relación con el comercio y la inversión internacionales, se insiste en reforzar el sistema multilateral de comercio; en luchar contra el proteccionismo eliminando todas las medidas proteccionistas introducidas desde el año 2008; en ratificar lo antes posible el Acuerdo de Facilitación del Comercio; y en mejorar el marco de atracción y protección de las inversiones. En materia de anticorrupción, se propone una mayor  cooperación internacional.

 

En definitiva, los empresarios esperamos que las 20 recomendaciones y sus respectivas acciones e iniciativas, que serán presentadas estos días, sean incorporadas por el G20 en sus conclusiones finales. Recomendaciones que, sin duda, contribuirán a establecer las bases de un crecimiento económico sólido, sostenible y duradero, que sea capaz de generar más empleo, innovación y riqueza.

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