Igualdad: un derecho y un deber de todos

Artículo de Val Díez, presidenta de la Comisión de Igualdad y Diversidad, publicada en ELMUNDO.ES:

“El mundo empresarial, representado por la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), ha expresado en múltiples ocasiones su apuesta por la Igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres y su rechazo a toda forma de discriminación en todos los ámbitos y en especial en el mercado laboral”

Con este texto se introduce a la sociedad un estudio realizado por CEOE a través de una consultora independiente sobre la brecha salarial de género en España. Es una investigación valiente, objetiva y rigurosa, que cuantifica la brecha salarial ajustada en un 12,2%, inferior a la media europea, identificando las causas que la generan, y proponiendo soluciones para reducirla. Este compromiso refleja que estamos ante una nueva era de implicación empresarial en la gestión y resolución de un tema tan necesario y sensible como es la Igualdad laboral.

Las empresas están en la actualidad activamente comprometidas con la incorporación de la mujer en el ámbito laboral, en condiciones de igualdad efectiva de trato y oportunidades. Ya no se cuestiona su importancia. Estamos ante un derecho y un deber de todos, y la mayoría de las empresas lo saben y trabajan para ello.

La igualdad como valor es un principio fundamental y una condición necesaria para la realización de los objetivos de crecimiento, empleo y cohesión social. Hoy la igualdad de oportunidades es un factor estratégico para las trabajadoras y para las empresas. Por lo tanto, la gestión de la diversidad de género resulta esencial, sobre todo, para utilizar todo el talento, las habilidades, experiencias, conocimientos, valores y actitudes diferentes aportadas por personas que se complementan para crear un equipo competitivo.

Las empresas son muy conscientes de tener un papel importante en la consecución de la igualdad. Pero también se enfrentan a muchas circunstancias ajenas a las propias decisiones empresariales que no son fáciles de cambiar ni controlar a corto plazo. Ya nos gustaría, pero las empresas son parte de una sociedad imperfecta, con condicionantes culturales y sociales, y son un reflejo también de todas las dificultades de la sociedad. Tenemos muy claro que no somos los únicos actores implicados, pero queremos sen parte de la gran evolución. Para conseguir esa igualdad efectiva que todos queremos, las Administraciones Públicas, los trabajadores y la sociedad en su conjunto, deben también colaborar.

Aunque durante las dos últimas décadas en España se ha avanzado de forma muy positiva, aumentando la tasa de empleo femenino y desde 2002 se ha reducido la brecha salarial en un 28%, queda todavía mucho por hacer. No nos olvidemos de que aún existen factores culturales y sociales sobre los que es imprescindible actuar. Siguen siendo necesarias políticas educativas y formativas, que favorezcan la igualdad junto con políticas familiares de apoyo y creación de servicios sociales para la atención a menores y personas dependientes que favorezcan la conciliación de la vida personal, laboral y familiar y la participación en igualdad de hombres y mujeres en el mercado laboral, evitando que la maternidad sea causa de penalización del desarrollo profesional, compartiendo las responsabilidades familiares e impulsando a las mujeres a avanzar en su vida profesional.

Las mujeres en CEOE

Las mujeres hemos ido avanzando también dentro del mundo empresarial y, con la implicación convencida de hombres líderes, se ha transformado la organización en este ámbito hasta incluir la Igualdad como uno de los objetivos estratégicos y esenciales de CEOE. Tras años de trabajo discreto, actualmente existe una Comisión de Igualdad y Diversidad, que tengo el honor de presidir, en la que participan más de 70 entidades representativas de todos los territorios y de los grandes sectores empresariales, con empresas referentes en la materia directamente implicadas en ella. Esta Comisión ha elaborado varios documentos de consenso en relación con la Igualdad, ha movilizado a la organización e impulsa las mejores prácticas para lograr la igualdad efectiva de hombres y mujeres en el ámbito laboral y empresarial. Memorable fue el momento en que a la Junta Directiva en pleno, tras leer la definición de la RAE del concepto de feminismo: “principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre”, asumió que, sin duda alguna, CEOE habría de declararse feminista.

CEOE quiere y debe ejercer el papel de referente en el mensaje de la Igualdad. El presidente Garamendi, está impulsando de forma decidida la presencia de mujeres en puestos de alta responsabilidad, incorporando una vicepresidenta, Pilar González de Frutos, integrando más mujeres en el Comité Ejecutivo, y tres Directivas en la cúpula de CEOE – la directora de Comunicación, Relaciones Institucionales y Sostenibilidad, Carmen Alsina; Marta Blanco como presidenta de CEOE Internacional y del Consejo de Turismo, Cultura y Deporte, y Rosa Santos, directora del departamento de Relaciones Laborales.

Promocionando el talento femenino

El Proyecto Promociona, impulsado por el Instituto de la Mujer y CEOE lleva ya cinco años impulsando el acceso de las mujeres a puestos de alta responsabilidad en las empresas. Esta iniciativa, cofinanciada por el Ministerio de Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad, y cuenta ya con seis ediciones en las que han participado más de 370 empresas y 617 mujeres directivas de las que el 45% han promocionado.

Gracias a proyectos como Promociona, estamos consiguiendo que más mujeres asuman puestos de alta dirección y las empresas que apuestan por ese valor seguro, obtengan una mejor gestión y un mayor crecimiento empresarial. Promociona destaca el relevante papel de los empresarios y directivos varones para concienciar sobre la importancia de la igualdad, pues cambiar la sociedad requiere implicarlos a ellos.

Queda aun camino por recorrer

En definitiva, aunque se ha avanzado considerablemente en favor de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, aún queda mucho camino por recorrer. Hay aspectos que las empresas no pueden cambiar solas. Las diferencias educativas, los roles culturalmente arraigados, la evolución demográfica son factores que requieren un abordaje multidimensional, pero hay que seguir y con decisión para lograr la igualdad real, a través del esfuerzo conjunto y la corresponsabilidad. Las mujeres que estamos dentro del mundo empresarial trabajamos por ello y, por suerte podemos decir, que cada vez más hombres y más relevantes, ya no tienen ninguna duda al respecto. El futuro igualitario está más cerca.

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